"La ciencia del Yoga no ofrece ninguna nueva religión, ofrece una metodología. A través de ella puedes entenderte mejor en todos tus niveles, incluyendo tu bienestar físico, tus acciones, tu proceso mental, emociones y deseos. Además comprenderás cómo te relacionas con el mundo. Esta ciencia crea un puente entre las condiciones internas y externas de la vida. El yoga es una forma de mejorarte a ti mismo, de entender tus estados internos". - Swami Rama

martes, 5 de septiembre de 2017

LOS SEIS NIVELES DEL KRIYA YOGA por Paramahamsa Hariharananda

"Una firme fe en Dios es el único rayo de esperanza que penetra la oscuridad del miedo y la ignorancia."- Rig Veda

 Paramahansa Hariharananda

Primer Kriya

En el primer Kriya, al activar el proceso de realización de Dios en la columna vertebral, puedes convertir tu mente ordinaria en conciencia superior y experimentar las tres cualidades divinas de luz interior, sonido y gozosa vibración. Al tocar el suelo con tu cabeza puedes magnetizar la columna y el lóbulo frontal del cerebro, y comienzas a experimentar la luz divina allí.

Observas el poder de Dios subiendo y bajando por el ascensor de siete pisos (los siete chakras principales en el cuerpo), dando poder a nuestro cerebro y Alma. Los primeros cinco pisos son el "reino del diablo", en donde deambulan la ignorancia humana y la maldad. Los pisos seis y siete son el reino de los cielos, en donde Dios está activándolo todo directamente. El primer Kriya atrae la kundalini shakti, que está inactiva, no evolucionada, el poder divino o del átomo, desde el centro coccígeo hasta la pituitaria y más arriba. El meditador puede sentir que cierta corriente divina y luz están subiendo y bajando por la columna.

Mahamudra (algunas posturas físicas) cultiva el cuerpo, y de ese modo recarga tus órganos vitales, cardíacos, gastrointestinales y otras funciones biológicas. Ésto te permite recoger la cosecha espiritual del cuerpo entero y Alma.

Cuando tu mente, intelecto, pensamiento y ego están calmados, entonces puedes oír el sonido divino, el habla invisible de Dios. A través de la práctica, puedes oír este sonido continuamente. Esto se llama anahata dhwani, o sonido divino ininterrumpido. En el primer Kriya el meditador puede alcanzar subhechha samadhi, o profundo deseo por la realización de Dios. Éste surge cuando obtienes una supra-sensación en el cuerpo y una gran calma.


Segundo Kriya

En el segundo Kriya aprendes a percibir las tres cualidades divinas en cada centro. Te das cuenta de que Dios está activando en todos tus cinco centros inferiores, y por lo tanto controlando el deseo de dinero, sexo, comida, emoción y creatividad. Mediante esta conciencia transformas tu ira, orgullo y crueldad en amor.

Gradualmente, a medida que el poder sube por la columna, en cada centro escuchas diferentes tipos de sonido divino. En la meditación puedes tener destellos de luz, vibración y los doce tipos de sonido divino viniendo desde el alto cielo, el vacío, y llenando todo el cerebro. Meditas en los 50 pétalos de loto en los seis chakras, debajo de la fontanela (sahasrara), numerados en 4, 6, 10, 12, 16 y 2. Estos pétalos son tu vida extrovertida. Del mismo modo, estudias las 50 partes del cuerpo y te vuelves consciente del deseo de Dios operando a través de ellas. (Todo esto es hecho para permitirte experimentar divinidad en cada átomo de tu cuerpo).

Cuando estés ocupado en la vida práctica, como al hacer tu trabajo, sentirás entonces que Dios está funcionando a través de un centro determinado. Si surge algún pensamiento o tendencia negativos, serás capaz de eliminar esa negatividad. El samadhi del segundo Kriya se llama vicharani samadhi. Esto significa que el poder de Dios está vagando de un centro a otro dentro de tu cuerpo y en todos tus órganos vitales y partes del cuerpo.


Tercer Kriya 

La práctica de este Kriya es dentro del cráneo, en el tercer circuito. El cráneo es el reino divino. Tu verdadero ser está escondido dentro de la pituitaria, experimentando constantemente el poder de Dios como el alma que mora en tu cuerpo.

Durante la meditación, la única percepción es la de las tres cualidades divinas girando dentro del cráneo. El devoto siente como si su Alma estuviera separada del cuerpo y estuviera flotando en un vacío. En este nivel el meditador siente que el Alma es omnipresente y que sube hacia el alto cielo. Ves el mundo entero dentro de tu cráneo. En tu coronilla, mil pétalos de luz giran dentro de tu cerebro e iluminan tu Alma.

Cualquier cosa que hagas, incluso al estar ocupado en actividades mundanas, sentirás como si cierto poder superior estuviera actuando a través de ti. Sin embargo, permanecerás desapegado y serás capaz de evitar toda negatividad que se presente. El samadhi del tercer Kriya es tonumanasa samadhi. Esto significa que la mente no está vagando en el sentido biológico; ésta ha alcanzado el nivel introvertido, en el que la mente ordinaria ha sido transformada en conocimiento. Aún se mueve, pero sólo en el sentido filosófico, ya que percibe conciencia de Dios incluso mientras permanece en el mundo.


Cuarto Kriya 

Al practicar el cuarto Kriya experimentas cierto movimiento especial del alma dentro de la frente, puente troncoencefálico, tálamo, hipotálamo, glándula pineal, enfrente de la pituitaria y en el cerebro medio. Experimentas que la luz está girando a tu alrededor desde los altos cielos hasta la tierra. Este cuarto nivel se llama asamshakti samadhi. Esto significa que estás vagando libremente en la supraconciencia y percibes la presencia viviente de Dios en todo tu cuerpo.

Ves al Ser como una deidad que experimenta iluminación divina y la sensación de Dios. Puedes ver miles de chispas y destellos, incluso con tus ojos abiertos, que iluminan tu mundo interior. También puedes ver, literalmente, una super luz por encima de la coronilla, iluminando el universo entero. En tu cuerpo puedes ver siete tipos de luz, dos fuegos en cada uno de tus siete centros, uno ascendiendo y otro descendiendo. Puedes ver estas luces tanto dentro como fuera de tu cuerpo. El cuerpo del gurú aparecerá oscuro, con iluminación a todo su alrededor.


Quinto Kriya

En el quinto Kriya el devoto experimenta principalmente una sensación divina en el cerebelo. Estás acercándote gradualmente a la glándula pineal y haciendo tu mayor esfuerzo por entrar en ella. Así como los rayos caen, acompañados de truenos y lluvia, así también las chispas vuelan hacia arriba desde tu cóxis para iluminar tu mundo entero con poderoso sonido, luz y vibración. Agua (lágrimas) vendrán, como una expresión de tu profundo amor por Dios. No puedes dejar de llorar, porque estás en la presencia viviente de Dios.

Este quinto nivel de samadhi se llama sattapatti samadhi. Satta significa alma. Patti significa apareciendo. El alma está apareciendo y tratando de ingresar en la glándula pineal. Eso significa que estás cerca del nirvikalpa samadhi.

Mediante la práctica del quinto Kriya puedes alcanzar también el sexto nivel de samadhi, llamado padartha bhabini samadhi. Eso significa que estás casi fundido en la sabiduría. En este nivel no tienes conciencia del universo. Sientes que la puerta de Dios está parcialmente abierta, pero aún no puedes entrar. A través de tu meditación estás viendo el poder de Dios en cada ser humano y en todas las plantas, animales, árboles -en los cinco elementos densos subyacentes en toda existencia física. Estás absorto y fundido en Dios, en elevada conciencia cósmica.


Sexto Kriya

El sexto Kriya es el reino divino. Obtienes constante conciencia de Dios. No tienes conciencia del mundo; todo pertenece a Dios. Estás viviendo en la sabiduría. Esto significa que no estás percibiendo el mundo, sino que sólo conoces la verdad. No tienes cerebro del mundo. Eres uno con el Todopoderoso.

Estás viviendo tu vida diaria, pero estás permaneciendo siempre junto a la puerta de Dios. En cualquier momento puedes entrar en nirvikalpa samadhi, el séptimo nivel de samadhi. Esto significa que estás en el mundo y no estás en el mundo. Puedes entrar a voluntad en el estado sin respiración y sin pulso. Este estado introvertido es también conocido como turiya samadhi, que significa fundirse en Dios. En este estado, no hay dolor, físico o psicológico, porque no hay separación entre tu alma y Dios.

En tu vida diaria, ves a Dios en los tres cuerpos -físico, astral y causal- y obtienes la purificación de cada uno. Sientes que eres el hijo de Dios, el hijo del Único Padre Celestial. Estás obteniendo constantemente el verdadero amor que proviene de conocer y experimentar que Dios está dentro de ti, dentro de todo tu sistema. Así que Dios está siempre muy cerca y a todo tu alrededor.

Por lo tanto, el sexto Kriya brinda completa realización de Dios, liberación constante y desarrollo integral de cuerpo, mente y espíritu.



Los primeros seis niveles de samadhi son conocidos colectivamente como savikalpa samadhi. Tu conciencia está permaneciendo en el mundo, pero estás desapegado en cada centro, en donde tu alma está en Dios. A través de las técnicas del tercer, cuarto y quinto Kriyas, desarrollas un amor por Dios que es intoxicante, de la manera en que un esposo recién casado ama a su esposa, un ávaro ama su dinero, o un borracho ama el alcohol. Estás explorando cómo tus tres cuerpos funcionan en este limitado cuerpo humano y aún así percibes tu amor por Dios en el mundo exterior.

En el sexto Kriya y séptimo samadhi, vas más allá de éstos y te fundes con el infinito.


Fuente: extracto de artículo original de Paramahansa Hariharananda, publicado en español por Kriya Yoga Argentina.

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