"La ciencia del Yoga no ofrece ninguna nueva religión, ofrece una metodología. A través de ella puedes entenderte mejor en todos tus niveles, incluyendo tu bienestar físico, tus acciones, tu proceso mental, emociones y deseos. Además comprenderás cómo te relacionas con el mundo. Esta ciencia crea un puente entre las condiciones internas y externas de la vida. El yoga es una forma de mejorarte a ti mismo, de entender tus estados internos". - Swami Rama

lunes, 24 de marzo de 2014

SRI SWAMI SIVANANDA - Una Biografía


 

Llamado anteriormente Kuppuswami nació el 8 de septiembre de 1887, en el seno de una ortodoxa familia de bramines en una aldea al sur de la India. Desde muy joven, le fue confiada por su padre la tradición védica, mostrando una inclinación natural hacia al estudio y práctica de la filosofía Vedanta. Poseía una mente excepcionalmente abierta y libre de prejuicios. Estudió medicina, debido a su deseo de servicio, dedicándose a esta profesión dónde más fuera necesario. En 1913 viaja a Malasia, donde dirige un hospital de una plantación de caucho. Allí atendía con gran abnegación a los pobres y trabajadores de la planta.

Gracias al regalo de un libro sobre filosofía Vedanta por parte de un Sadhu, y al sentimiento de que esta forma de ayudar a la gente no era suficiente, decide retirarse de la profesión de médico, y volverse un renunciante. Luego inicia un viaje de un año que finaliza en Rishikesh en los Himalayas, donde es iniciado en la orden de Sannyasines, el 1º de Junio de 1924, con el nombre de Swami Sivananda Saraswati por su guru Swami Vishvananda Saraswati. Durante siete años se dedicó mayormente a la meditación, atendiendo también a personas enfermas en una pequeña clínica donde se estableció. Lentamente se fueron agrupando discípulos a su alrededor. Desde 1930 realizaba frecuentes viajes moviendo almas y corazones con su gran magnetismo, su voz fuerte y gran poder de oratoria. Donde él iba, llevaba a cabo cantos, lecturas y enseñaba a la gente cómo mantenerse fuerte y saludable por la práctica de asanas, Pranayama y kriyas yóguicas.

Mientras tanto en Rishikesh se incrementaba el número de discípulos alrededor suyo, creciendo poco a poco un ashram, siendo fundado en 1932. Luego se funda la "Sociedad de la Vida Divina" en 1936 y la Academia de Yoga Vedanta, con el propósito de hacer asequible las enseñanzas del Vedanta al mayor número de personas posibles. Swami Sivananda publica más de 300 libros donde se difunden las tradicionales enseñanzas del Vedanta.

Las enseñanzas de Swami Sivananda combinan los diferentes caminos del Yoga en lo que se conoce como "Yoga de síntesis". Su enseñanza la resume en seis palabras: "Sirve, ama, da, purifícate, medita, realízate".
Su propia vida fue un ejemplo brillante del servicio hacia la humanidad. Posee discípulos a lo largo de todo el mundo, de todas las nacionalidades y religiones.

Swami Sivananda fue un Jivanmukta (alma liberada) reconocido en todo el mundo, que entró en Mahasamadhi (dejó su cuerpo físico) el 14 de Julio de 1963.



SIVANANDA - EL FUEGO DE SANNYASA

Swami Sivanandaji fue conocido en su Purvashrama como Dr. Kuppuswamy. Llegó a Rishikesh en el año 1922 cuando no había prácticamente nada excepto unos pocos asilos (Kshetras) y Sadhus viviendo en aisladas chozas de paja. Ese fue un año de inundaciones sin precedentes. Por todos lados había agua, solamente agua. Todos los ríos de India se desbordaron más allá del límite. Fue la mayor inundación jamás vista en Rishikesh. La próxima gran inundación sucedió en julio de 1963, inmediatamente después del Mahasamadhi de Swami Sivanandaji, llegando a inundar el Kutir de Sri Gurudev hasta la altura del cuello. Luego de eso, no hubo otra inundación parecida. Fue en el año 1922 que Gurudev S.S. Sri Swami Sivanandaji Maharaj conocido entonces como Dr. Kuppuswamy, vino a Rishikesh y se instaló al otro lado del Ganga en Svargashram, antigua institución. Unos pocos Sadhus y Sannyasins moraban allí viviendo de limosna y practicando meditación. Tal vez el Svargashram Kshetra funcionaba incluso entonces en pequeña medida.

Dos años más tarde, en el año 1924, se cruzó con un gran santo conocido como Swami Visvananda Saraswati, se dice que lo conoció por minutos y recibió de él iniciación en la orden sagrada Sannyasa como Swami Sivananda Saraswati. Esto sucedió el primero de junio. Swami Visvananda Saraswati es muy poco conocido por la gente, tal vez ni siquiera fue personalmente conocido por el mismo Swami Sivanandaji Maharaj. Fue un encuentro único de dos personalidades como por orden de Dios Mismo y, como es sabido, Jnana Sannyasa fue ofrecido a Swami Sivanandaji Maharaj. Jnana Sannyasa implica Sannyasa sin ritual. La confirmación ritualística de este Jnana Sannyasa fue efectuada por el gran Sri Swami Vishnudevanandaji Maharaj del Kailas Ashram que recientemente obtuvo Mahasamadhi. Swami Visvanandaji Maharaj fue su Diksha Guru, mientras que Vishnudevanandaji Maharaj fue su Sannyasa Kriya Guru. Aunque Swami Sivanandaji tenía la misma consideración por ambos.

Desde el año 1924, después de recibir Sannyasa, comenzó una vida rigurosa de Tapas o austeridad. Las personas que tuvieron la bendición de verlo en esos días lo describen como un fuego de renunciación.
Había un anciano Swamiji en el Kailas Ashram, que ya no está más, que solía venir a nuestro hospital por medicina. Él era un paciente regular. Solía venir cada día con uno u otro problema. Él había visto a Swamiji en esos días de 1924 en adelante y solía darnos una idea de qué tipo de persona era, de cuan estimado era por la gente en Svargashram, qué tipo de Tapas efectuaba para el asombro de otros Sadhus, y la gran reverencia y respeto que imponía en todos los Mahatmas de Svargashram. Los únicos dos centros en Rishikesh que tenían algo de población en esa época eran, el Svargashram por un lado, y Kalikambalivala Kshetra por otro. No había nada aquí donde está situada la Divine Life Society. Este lugar conocido como Muni-ki-reti era un bosque inhabitado. Se dice que incluso solía verse animales salvajes en estas áreas.

Durante la excavación, por motivos de construcción, se descubrieron huesos y cráneos. Nadie sabía cual era exactamente la situación o condición de esta área. Estaba completamente desierta, inhabitada por seres humanos. Así eran los días cuando Swami Sivanandaji Maharaj entró en la vida de austeridad en Svargashram.Desde el año 1924 hasta el año 1936, por doce años, él fue un Mahatma desconocido que hacía su Tapasya con un propósito que solo él sabía. Ninguno de nosotros estaba ahí, no había ningún discípulo. No tenía ni asociados ni amigos. Lo que escuchamos de gente que lo vio en esos días, es que usaba poca ropa y que su dieta era pobre, lo cual no era de sorprender ya que no podría haber sido diferente aunque lo hubiera querido.
La única alimentación disponible para los Mahatmas en esos días era pan seco (Chapattis, Rottis, Pulka sin Ghee ni aceite) y Dal que no contenía tampoco aceite ni Ghee. Dice la gente que Swamiji no tomaba ni siquiera Dal, solía comer tan solo pan seco del Kshetra y bebía agua del Ganga. Ahora, ustedes saben qué pasa si comen solo pan seco con agua del Ganga. Inmediatamente tendrán diarrea en esta atmósfera. De todas maneras, él lo soportó. Era médico, pero no tenía medicinas y continuó llevando una vida austera con pan seco y agua del Ganga. No había posibilidad de leche, té o café, ni siquiera Dal ni legumbres y los vegetales estaban fuera de la cuestión. Esto sucedió por varios años y la gente lo consideraba por su tremenda renunciación, la que sostuvo como ideal en su vida personal. Swamiji mismo nos dio una pequeña información acerca de sus últimos años; nosotros sabíamos que él solía ir al otro lado del puente Laxman Jhula. Su Kutir se encontraba en algún lado directamente opuesto al Darsana Mahavidyalaya -que aún existe-adonde solía ser llevado. Pero él no permanecía en el Kutir la mayor parte del día por miedo a ser frecuentado por la gente -él era una figura de adoración; incluso durante el comienzo de su vida en Rishikesh y Svargashram, debido a la especial vida de austeridad que llevaba.

Es difícil vivir una vida de austeridad. Solo si se vive ese tipo de vida se sabrá qué es. Es como la misma muerte; ustedes preferirían la muerte a llevar una vida de ese tipo. Era terrible verlo llevar una vida así, sin ropa con qué cubrir su cuerpo; ¡y quien le daría ropa! No había caridad de ningún tipo en esos días. Como ya lo dije, solía ausentarse de su Kutir para evitar los visitantes y a otros Mahatmas cruzando al otro lado del puente. En ese entonces había un puente de soga. Ahora tenemos un puente moderno de hierro. Hay un banco de arena que puede verse incluso ahora, en el cual Swamiji solía sentarse durante la noche para hacer sus oblaciones y austeridades.

Durante casi veintiséis años de vida física a su lado no tuvimos ni la más mínima idea qué tipo de meditación practicaba, qué tipo de Japa hacía, o cual era el propósito de su meditación. Nunca hablaba sobre estas cosas ni estábamos nosotros en posición de conseguir información acerca de ellas. Todo lo que llegamos a saber es que él permanecía la mayor parte del día y la noche sobre el banco de arena, del otro lado del puente de Laxman Jhula, y que retornaba a Svargashram para su diksha.

La vida de Swamiji, de tal calibre y austeridad, comenzó a ser conocida por las personas que tuvieron la posibilidad de ir a Kedarnath. En esos días no había caminos transitables como tenemos ahora. Desde Haridwar en adelante los peregrinos debían andar a pie. Existía la posibilidad de ir en vehículo hasta Haridwar solamente. Yo solía escuchar en mis jóvenes años que Haridwar era un lugar lleno de hielo. Tal vez en esos días hacía mucho frío, más frío que ahora, y la gente debía llevar consigo el fuego para mantenerse calientes. Tales leyendas estaban de moda en esa época. Las personas que iban por el camino a Badrinath tenían que cruzar el puente Laxman Jhula y caminar a través de lo que ustedes llaman Phul Chatty y otros lugares adyacentes. Era selva.

A Swami Sivananda se le conocía como el gran Mahatma de Svargashram. No existía ni en sueños The Divine Life Society ni Sivanandashram. Él era familiarmente conocido como el gran santo de Svargashram, el Virakta Mahatma de Svargashram. Un peregrino que casualmente fue a Badrinath, devoto de los santos, escuchó el nombre de Swami Sivananda. Este devoto era un maestro de la escuela secundaria de Nagpur y su nombre era Hari Ganesh Ambekar. Más tarde, él formó parte de este Ashram y tomó los votos de Sannyasa. Él fue nuestro Gurubhai Swami Hariomananda Saraswati. Fue uno de los primeros discípulos, si así podía llamársele. No eran discípulos en el sentido de estudiantes que se sientan a los pies del Guru, sino en el sentido que ellos admiraban al santo y querían tenerlo en la memoria.

Swami Hariomananda Saraswatiji, Hari Ganesh Ambekar, en su Purvashrama, solía enviar una rupia por mes; eso es lo que escuchamos del propio Swami Sivanandaji Maharaj. En aquellos días, una rupia era mucho dinero. Un kilo de arroz costaba solo un annas y medio o nueve paises. Él era uno de los donantes. Pero Swami Sivanandaji Maharaj nunca usaba esta rupia para sus gastos; compraba algunas medicinas o una taza de cuajada, no para sí, sino para su vecino enfermo que sufría de disentería. Ustedes saben muy bien que la disentería era muy común entre los Sadhus, pues solían tener una dieta sin grasa alguna para proteger las paredes de los intestinos y del estómago que no estaban lubricados. Swamiji compraba un poco de cuajada y un poco de medicina comenzando su actividad filantrópica en forma modesta, la que culminó en un pequeño dispensario llamado Satya Sevasrama en Laxman Jhula. Se transformó luego en hospital público funcionando hasta hace poco tiempo; ahora está cerrado. Así comenzó su ministerio de servicio humanitario y espiritual que continuó simultáneamente con su vida de austeridad hasta el año l936.

Es una lástima que no tengamos información acerca de lo que sucedió entre él y su Guru, sus austeridades y qué tipo de meditación practicaba. Su respuesta a las preguntas de los discípulos era: "no se preocupen por lo que hice, hagan lo que digo". Por la actitud que él sostuvo al respecto hasta muy avanzada su vida, pudimos recoger leyendo entrelíneas, que él era una combinación de lo más elevado de la Filosofía Vedanta y pináculo de austeridad o Tapas. Solía definir a Tapas como 'ardiendo como fuego por el control de los sentidos'. Un día él me preguntó: "¿Qué es Tapas? ¿Puedes definirlo?" Antes que pudiera yo decir nada, él mismo lo definió. "Tapas significa, arder como fuego por el control de los sentidos." Recuerdo aún hoy esa definición. Es el calor que se produce en el cuerpo espiritual debido al control de los sentidos -que gastan nuestra energía y nos hacen tan débiles. Pueden soñar o imaginar por un momento que la condición y dignidad espiritual con las cuales esta institución está dotada hoy, es el florecer, flor y fruto de su Tapas y de su estatura espiritual. Todo éxito es resultado de Tapas. Esta es su enseñanza; no puede haber santo sin Tapas. No hay espiritualidad sin Tapas. Y Tapas es lo mismo que Sannnyasa; no es el usar una túnica color ocre. Tampoco es un tipo de vida ni una etapa a la que ustedes entran socialmente. Es la entrada a una vida dedicada de austeridad y control de uno mismo.

Deberíamos contemplar esa chispa espiritual que brilló bajo la forma de Swami Sivananda Saraswati, cuya presencia y Tapas, espiritualidad, bondad y gran corazón, son el núcleo y semilla de esta gran Institución que vibra hoy en los corazones de mucha gente en el mundo, no como edificios ni como organizaciones, no como cuerpos visibles o instituciones, sino como aspiraciones espirituales, anhelos nobles para Realizar a Dios, de naturaleza caritativa y con la convicción de que la realización de Dios es la única meta de la vida. "La realización de Dios primero, todo lo demás después"-esto fue, es y será la enseñanza de este santo por siempre. Todo lo demás sigue automáticamente a este gran anhelo del corazón. Pocos podrían proclamar esta verdad tan difícil de aceptar con tal convicción: que la realización de Dios es la meta primordial de la vida. Muchos prefieren diluir este concepto con '+ el mundo', '+ la humanidad' y todo eso. Ellos dicen, 'Dios + humanidad' 'Dios + el mundo'. Pero, aquí había alguien que no añadiría nada a la perfección de Dios para hacerlo completo. De hecho, el añadir algo a Dios es como disminuir su misma Perfección. La presencia de Dios y el reconocer que Él es el objetivo primordial de toda actividad humana, anhelo humano y deseo de todo tipo. No hay tal cosa como añadir algo a la perfección de Dios, porque Dios es el otro nombre de la misma perfección. ¿Pueden ustedes agregar algo a la Perfección? No; si así fuera, no sería Perfección. Perfección es aquello que no necesita algo más, y Perfección es de tal naturaleza que tampoco se puede substraer nada de Ella -esa Perfección es Dios.

La mayoría de sus primeros escritos comenzaban con esta proclamación: 'La Meta de la vida es la realización de Dios'. Él comenzaba su trabajo -ya fuera un libro, un ensayo, un mensaje, incluso una conferencia- con la frase 'La Meta de la vida es la realización de Dios.' Lentamente, este concepto se está haciendo cada vez más académico en estos días, el intelecto lo acepta tan solo como una convicción lógica y una aceptación racional de valores espirituales, pero tiene poco que ver con la vida práctica de las personas. Pero, para santos del tipo de Swami Sivanandaji Maharaj fue un llamado de vida y no una mera convicción intelectual o aceptación racional.Cuando decimos que la meta de la vida es la realización de Dios, hemos dicho todo lo que es necesario decir. Vairagya, renunciación o Sannyasa, fluyen espontáneamente de la aceptación del corazón, del hecho que la meta de la vida es la realización de Dios. Lo sigue como una consecuencia necesaria. No necesitamos hacer otra declaración sobre ello. Vairagya y Sannyasa es el resultado necesario que sigue espontánea y lógicamente de la aceptación de la realidad, que la meta de la vida es la realización de Dios. Si la meta de la vida es la realización de Dios, Dios debería ser la Realidad; puesto que ustedes no pueden considerar una irrealidad o una realidad menor como meta de la vida. Solo aquello Real puede ser la meta; lo irreal no puede ser la meta de la vida, tampoco una realidad parcial puede ser la meta de la vida. Es tan solo la Realidad plena que puede ser la meta de la vida. Dios debe entonces ser la más plena de las realidades. Y aquello que es totalmente Real, debe excluir todo lo demás que se encuentra adherido externamente a Ello por las asociaciones temporarias debido a las debilidades de la carne. La Sannyasa de Satgurudev Swami Sivanandaji Maharaj fue la consecuencia de un fuego espiritual que irrumpió en su vida práctica y en las enseñanzas e instrucciones que impartió a sus discípulos.

Él no tenía discípulos y jamás dijo que los tuviera. Él solía decir marcadamente, 'Yo no tengo discípulos.' También solía decir que no tenía ni organización ni Ashram. Era el mismo Swami Sivananda que llegó a Rishikesh en el año 1922 con el nombre Kuppuswamy, el mismo Swami Sivananda que vivió la vida de Sannyasa, espiritualidad y servicio a la humanidad, y el mismo Swami Sivananda que obtuvo Mahasamadhi en el año 1963, sin cambiar en nada su actitud hacia este mundo.
Tales son los ideales brillantes que él nos mostró. Cada primero de junio celebramos y observamos el aniversario del trascendental evento en el cual entró en Sannyasa años atrás. Y no se podría concebir un mayor homenaje para este santo que la sincera determinación de llevar la misma vida que él intensamente llevó, y desarrollar una actitud similar hacia la vida como un todo, puesto que el mundo entero se encuentra envuelto en la Presencia de Dios. El Isavasyopanishad dice: "Isavasyamidam sarvam, yat kincha jagatyam jagat." Todo lo que se mueve y lo que no se mueve, Sthavara o Jangama, todo lo visible o invisible -todo esto está impregnado por el supremo Ser de Dios. El Upanishad también dice: "Tena tyaktena bhunjithah." Aquí se encuentra la semilla de Vairagya y de Sannyasa al mismo comienzo del Isavasyopanishad. Significa, "Renuncia y disfruta." Goza por la renunciación, no por la posesión.

El gozo que aparece con la renunciación es más intenso que el gozo que aparece con la posesión de las cosas del mundo. Esa satisfacción o placer o gozo que parece venir a nosotros con la adquisición de los objetos de los sentidos, es dolor bajo el disfraz de satisfacción. Más, el gozo que viene a nosotros por la renunciación es gozo real y permanente. ¿Por qué es así? Porque la renunciación es el abandono de los falsos valores, abandono de la falsedad en nuestra actitud hacia las cosas, lo que trae consigo un espontáneo flujo de Conciencia Divina y Substancia de la Realidad a nuestros corazones. Cuando nuestra substancia o ser se armoniza con nuestra conciencia, surge la manifestación de delicia, Ananda. Pero el poseer cosas, el tomar objetos y ponernos en contacto con los valores temporarios y pasajeros del mundo, no nos pone en contacto con la Realidad, más bien nos aleja de Ella. Cuanto más creemos en la realidad de los objetos, más lejos estamos de la Verdad o Realidad. Cuanto más nos ponemos en contacto con cosas, más nos alejamos inconscientemente de la realidad de Dios. Cuanto más placer pedimos de los objetos del mundo por contacto sensorial, mayor es el dolor que obtenemos de ellos; porque todo contacto sensorial es fuente de sufrimiento, porque tiene un principio y un fin. El contacto con objetos es lo opuesto del contacto con la Realidad; porque los objetos son externos y la Realidad es Universal. Así, cuanto mayor es el contacto con los objetos, menor es el contacto con la Realidad y, en consecuencia, mayor es el dolor que sufrimos en esta vida. Por eso "Tena tyaktena bhunjithah"-renuncien a los falsos valores del mundo, debido a los cuales sienten anhelo por contactarse con los valores transitorios, y disfruten la bienaventuranza de esa unión con la Realidad, Dios Supremo que mora en todas las cosas. El Isavasyopanishad añade: "Ma gridhah kasya svid-dhanam"-No codicien las cosas del mundo. No pidan cosas que no les pertenecen en realidad. Las cosas del mundo no les pertenecen porque son irreales. ¿Cómo puede lo irreal pertenecerles? Por lo tanto, no pidan cosas del mundo porque no son reales. Renuncien a todos los falsos valores sabiendo que Dios mora en toda la creación, móvil e inmóvil. Esta es de alguna manera la quintaesencia del evangelio de la Vida Divina, fuente de inspiración de las enseñanzas y escritos de Swami Sivanandaji Maharaj.

Fuente: Revista Yoga Integral

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