"La ciencia del Yoga no ofrece ninguna nueva religión, ofrece una metodología. A través de ella puedes entenderte mejor en todos tus niveles, incluyendo tu bienestar físico, tus acciones, tu proceso mental, emociones y deseos. Además comprenderás cómo te relacionas con el mundo. Esta ciencia crea un puente entre las condiciones internas y externas de la vida. El yoga es una forma de mejorarte a ti mismo, de entender tus estados internos". - Swami Rama

sábado, 13 de abril de 2013

FISIOLOGÍA DEL PRANAYAMA - Swami Niranjanananda Saraswati

LA RESPIRACIÓN VERTICAL

Podemos comprender las ventajas de la respiración yóguica, cuando nos damos cuenta de que en ésta la expansión de los pulmones ocurre tanto en la dirección vertical como horizontal. El movimiento vertical se debe a un mayor movimiento diafragmático. Durante la respiración normal, el movimiento hacia arriba y hacia abajo del diafragma es aproximadamente un centímetro, en tanto que en la respiración yóguica el movimiento del diafragma puede llegar a tres o cuatro centímetros. Las posturas de sentados que se practican durante el pranayama permiten además una mayor expansión de los pulmones en un eje vertical.

Un mayor movimiento vertical del diafragma abre de forma más pareja los alvéolos pulmonares, especialmente en la región central, basal y apical de los pulmones. Debido a esta expansión pareja, una mayor extensión de la membrana alveolar queda libre para el intercambio de gases. Cuanto mayor sea la superficie disponible, más eficaz será el intercambio de gases. Además, si quedan alvéolos sin abrir, como sucede en la expansión horizontal, pueden acumularse secreciones en ellos y quedar propensos a enfermedades. Esta posibilidad disminuye con la respiración vertical.

En la respiración horizontal, es decir, una expansión más bien de la caja torácica con poco movimiento del diafragma, los alvéolos que se hallan más cerca de la superficie exterior de los pulmones, se expanden por lo general más de lo óptimo, en tanto que los alvéolos centrales no se abren lo suficiente. Ello crea una difusión despareja de los gases. Cuando los alvéolos externos se abren más de lo deseable, como ocurre en ciertos estados patológicos, por ejemplo, asma y enfisema, pueden además perder su elasticidad. A posteriori, quedan abiertos en una posición fija con muy poco espacio para tomar aire. El pecho parece grande y con forma de barril, sin embargo, los pulmones al respirar no se mueven del modo adecuado. La respiración horizontal es la forma preferida de los levantadores de pesas y fisicoculturistas.


VENTAJAS DE LA RESPIRACIÓN VERTICAL

Tras observar radiografías del movimiento diafragmático, se ha notado que pensamientos y sensaciones agradables y en relajación, pueden ampliar considerablemente el movimiento del diafragma, y la respiración se vuelve más lenta y más profunda. Una gran amplitud del movimiento del diafragma produce una respiración lenta y profunda, en tanto que un movimiento restringido produce una respiración rápida y superficial.

Esta relación entre la mente y la respiración ocurre en ambos sentidos. O sea, tener pensamientos libres de tensiones permite la ocurrencia de relajación muscular y mayor movimiento diafragmático, y viceversa, una respiración lenta y relajada calma la mente. Uno de los mecanismos por el que cual esto puede ocurrir es la liberación de endorfinas. Se ha notado que la respiración profunda libera endorfinas en el torrente sanguíneo. Las endorfinas son potentes sustancias que segrega el encéfalo, los neuromoduladores, que sirven para hacer frente a los dolores, y que son parte del mecanismo que trata y elimina el miedo y la ansiedad.

Una de las ventajas para el organismo de la respiración vertical, radica en que la base del corazón y de los pulmones están adheridas al diafragma en su parte superior, en tanto que el hígado, el bazo, el estómago y el páncreas están situados inmediatamente por debajo y adheridos a la cara inferior del diafragma. Un mayor movimiento diafragmático mejora la circulación de esos órganos, estimulando así su funcionamiento. Ayuda además al retorno venoso de la parte inferior del cuerpo al corazón y favorece el drenaje del sistema linfático subdiafragmático. Además, se ha notado que estimula y tonifica el nervio vago, nervio del sistema parasimpático que conecta los órganos abdominales, el corazón y los pulmones con el cerebro.

PURAKA Y RECHAKA

El término puraka significa inhalación y rechaka exhalación. La inhalación es la fase activa de la respiración, y requiere esfuerzo muscular para atraer el aire a los pulmones. La exhalación normal es pasiva, y no necesita de esfuerzo muscular. Más bien, lo que sucede es que el diafragma y la caja torácica vuelven a su posición original. En el pranayama, rechaka es una fase lenta, guiada y controlada. Por lo general, tiene la misma o el doble de duración que puraka. La principal ventaja de la exhalación consciente es que desarrolla el control consciente sobre la respuesta de relajación.

Al disminuir el ritmo de la inhalación y la exhalación en las prácticas de pranayama, tales como en nadi shodhana y ujjayi, se logran muchos beneficios para la salud. Por ejemplo, se dispone de más oxígeno en la sangre y mejora la digestión. Ayuda a disminuir el ritmo cardíaco y a bajar la presión sanguínea, como se ha comprobado muchas veces en la investigación sobre los efectos de la meditación. Uno se vuelve menos inquieto. Esta práctica sirve para descansar y recuperar energía.

En pranayama, de vez en cuando aceleramos la inhalación y la exhalación, como en las prácticas de bhastrika y kapalabhati. Dichas técnicas ejercitan los pulmones y el abdomen, y estimulan el sistema nervioso para equilibrarlo y fortalecerlo. Empleamos otras técnicas para ampliar nuestra capacidad de controlar la respiración en ambos extremos: lenta y rápida, sutil y densa. De este modo, experimentamos una mayor sensación de control del sistema nervioso.

En la toma de una mayor consciencia de la respiración interviene la corteza cerebral, la parte más desarrollada del cerebro, más que el primitivo tronco del encéfalo. La práctica regular del pranayama, a lo largo de un tiempo, fortalecerá el control cortical, proceso llamado telencefalización, en que cambiamos el control del inconsciente al consciente, lo que tiene un efecto profundo en nuestro bienestar.

Al tener un mejor control de puraka y rechaka, conseguiremos una absorción de oxígeno y eliminación de anhídrido carbónico más consciente y eficaz, así como un mejor estado mental y emocional. Sin embargo, el control de puraka y rechaka es una etapa preliminar en el pranayama, pensada para mejorar la salud general y vitalidad, y preparar al practicante para etapas ulteriores. Una buena salud, una función respiratoria eficiente y una mayor vitalidad, son solamente el fundamento para prácticas más avanzadas de pranayama en las que se practica kumbhaka.

KUMBHAKA

Kumbhaka significa retención de la respiración, después de la inhalación (antar kumbhaka) o tras la exhalación (bahir kumbhaka). Existen dos clases de retención, sahita kumbhaka, que significa retener voluntariamente la respiración o kevala kumbhaka, en que se suspende la respiración de manera automática. Kumbhaka también puede querer decir la suspensión de la respiración en cualquier fase del ciclo respiratorio. Forma parte de todas la prácticas de pranayama; de hecho, en su obra Aforismos de Yoga (Yoga Sutras), en el segundo capítulo, Patányali describe el pranayama como kumbhaka:

"Después de haber practicado las asanas, el pranayama es la cesación del movimiento de la inhalación y la exhalación."

El objetivo de todas las prácticas de pranayama es alcanzar kevala kumbhaka, que equivale al estado de samadhi.

Kumbhaka no tiene el propósito de aumentar la absorción del oxígeno en el torrente sanguíneo. Los procesos de difusión de gases entre los pulmones y el torrente sanguíneo dependen, en su mayoría, del área de la superficie que está disponible para la difusión, la condición de la membrana alveolar, y las presiones parciales de los gases en ambas superficies de la membrana. No depende tanto del tiempo. Una vez que se iguala la presión de los gases en ambas caras de la membrana, se interrumpe la difusión. Por lo tanto, contener la respiración durante largo tiempo no brinda una verdadera ventaja, en cuanto a la absorción de oxígeno se refiere. Más bien, en kumbhaka disminuye el nivel de oxígeno en el cuerpo y aumenta la cantidad de anhídrido carbónico. El ritmo de este proceso va a depender de nuestro estado metabólico y del estado de relajación o tensión en que nos encontremos.

El principal efecto de kumbhaka es preparar al sistema nervioso para tolerar un porcentaje mayor de anhídrido carbónico en el organismo, antes de que las señales del primitivo tronco del encéfalo nos obliguen a respirar otra vez. Esto puede parecer contradictorio, especialmente cuando el pranayama se considera un método de respiración más eficaz. Sin embargo, la principal finalidad del pranayama es controlar el prana y el sistema nervioso central. Además, con un mayor nivel de anhídrido carbónico pueden producirse estados alterados de la consciencia y sentimientos de expansión, y aún en estados extremos, la persona puede llegar a desorientarse o alucinar. Muchos capilares sanguíneos del cerebro permanecen inactivos hasta que se necesita un mayor volumen de sangre. Mayor cantidad de anhídrido carbónico estimula la dilatación de los capilares del cerebro. Así, más capilares del cerebro se abren para mejorar la circulación cerebral. Desde luego, es necesario resaltar que este efecto es beneficioso solamente hasta cierto nivel óptimo. Más allá de este punto, pasa a ser claramente perjudicial. Por ello, siempre se hace hincapié en que la práctica de kumbhaka debe realizarse solamente con la orientación de un maestro experimentado. El estado metabólico y la actividad cerebral deben ser ajustados para producir condiciones óptimas; recién entonces será beneficioso.

El tiempo de retención (kumbhaka) puede ampliarse hasta el grado en que todas las funciones vitales parecen haber cesado. En esta fase, la respiración parece estar suspendida durante varios días. Este estado es muy avanzado, y se han enterrado a yoguis en este estado cercano a la hibernación, conocido como bhu samadhi, durante muchos días.

HIPERVENTILACIÓN E HIPOVENTILACIÓN

Existen otras técnicas de pranayama, aparte de la práctica de kumbhaka, que modifican los niveles en la sangre de oxígeno y anhídrido carbónico. Ello puede lograrse de dos modos. El primero es la hiperventilación, que se describe como una respiración profunda y rápida, demasiado prolongada, a menudo más de ciento cincuenta respiraciones por minuto. El segundo modo es la hipoventilación, que se describe como una respiración pausada, anormalmente lenta, en muchos casos menos de cinco respiraciones por minuto. Estas son definiciones muy generales, aunque las prácticas de bhastrika y kapalabhati pueden ser consideradas como métodos de hiperventilación, en tanto que ujjayi, shítali y shitkari pueden ser consideradas como métodos de hipoventilación, si bien todas las técnicas de pranayama modifican el ritmo normal de la respiración.

En general, las técnicas de hiperventilación están dentro de la clasificación de pranayamas vitalizantes. La respiración rápida y profunda elimina la cantidad excesiva de anhídrido carbónico del torrente sanguíneo y aumenta la absorción del oxígeno, dando un efecto estimulante a todo el cuerpo. Ello se debe al rápido esfuerzo muscular, y a un estado metabólico más acelerado que se induce en todas las partes del organismo. Se dice, además, que estas técnicas tienen un efecto de purificación y de calor en el cuerpo y la mente.

Las técnicas de hipoventilación son por lo general pranayamas tranquilizantes y su efecto es más o menos opuesto a la hiperventilación. Es posible que el nivel de anhídrido carbónico aumente ligeramente, si bien el nivel de oxígeno permanece normal. Dichas técnicas reducen el ritmo metabólico, además de la frecuencia de las ondas cerebrales, lo que conduce a estados meditativos relajados. Los estados físicos y mentales que inducen tanto a la hiperventilación como a la hipoventilación, no se deben solamente a cambios en los niveles de oxígeno y de anhídrido carbónico. La acción del pranayama sobre los centros respiratorios del cerebro, el movimiento del diafragma, la respuesta del corazón y muchos otros factores, se añaden al efecto global.

Esta es la opinión moderna desde el punto de vista fisiológico. No obstante, también existe un antiguo sistema fisiológico que considera al cuerpo y la mente de modo diferente, que es más empírico e intuitivo, y habla de prana, koshas, chakras, nadis, chitta, etc.


Fuente: revista "Paramahansa"

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...