"La ciencia del Yoga no ofrece ninguna nueva religión, ofrece una metodología. A través de ella puedes entenderte mejor en todos tus niveles, incluyendo tu bienestar físico, tus acciones, tu proceso mental, emociones y deseos. Además comprenderás cómo te relacionas con el mundo. Esta ciencia crea un puente entre las condiciones internas y externas de la vida. El yoga es una forma de mejorarte a ti mismo, de entender tus estados internos". - Swami Rama

domingo, 23 de septiembre de 2018

SAMKHYA, una Introducciòn a la Filosofìa del Yoga por Srivatsa Ramaswami

He mencionado anteriormente que en los años 70 Sri Krishnamacharya dejó de enseñar por un corto periodo, mientras pidió a sus alumnos de más tiempo que estudiaran con sus hijos. Me pidió que estudiara yogasanas con Desikachar, que como todos sabemos era un excelente profesor. Un día al final de la clase me dijo que iba a estudiar el Samkhya Karika bajo la dirección de su padre. Acabábamos de completar el estudio de los Yoga Sutras con nuestro profesor. Mi mente ya estaba sobre cargada con el proceso de pensamiento inusual que contienen los Sutras. Divagué. Desikachar continuó y dijo “Padre dijo que yo encontraría la manera de que Ramaswami se interesara”. Dije inmediatamente que sí y me uní a la clase con Desikachar al día siguiente. Como no tuve tiempo de conseguir un libro (libros sobre Samkhya Karika no son muy accesibles y hay que pedirlos a las editoriales en el norte para conseguir una copia). Desikachar fue tan amable de regalarme una copia del texto con el comentario en sánscrito de Gaudapada sin traducción al tamil o inglés. Aún conservo esa copia.

Sri Krishnamacharya enseñaba el texto apoyándose en el comentario de Gaudapada, palabra por palabra, verso por verso junto con el comentario de Gaudapada. El estudio del texto nos llevo un año, solía ir una o dos veces a la semana durante una hora. Al final me di cuenta porque él estaba apasionado con enseñarnos este texto. Hace los Yoga Sutras mucho más accesibles. Incluso teniendo un Grado en Samkhya, denominado Samkhya Siromani (joya suprema) era capaz de ponerse al nivel de los que no éramos académicos. Yo había leído algunos libros sobre Samkhya Karika de eruditos y académicos, y me solía intimidar su erudición. Pero Krishnamacharya era capaz de motivar a los eruditos en un debate intelectual, pero también era capaz de que cobrara vida un texto tan abstruso. Creo que todos los estudiantes de yoga que quieran estudiar o hayan estudiado los Yoga Sutras hacen bien en echar un vistazo a los versos del Samkhya Karika. Al autor Ishvarakrishna se le considera un avatar de Kalidasa un destacado poeta sánscrito. Mucha gente que estudia Ayurveda o filosofía Vedanta encuentran necesario el estudio del Samkhya. No conozco el Budismo, pero he oído que su S.S. el Dalai Lama mencionó una vez que el Samkhya era un texto muy útil.

 Ramaswami
Cada verso del Samkhya Karika es tan importante como cada sutra de los Yoga Sutras. Quizás sea la primera filosofía védica en proclamar la inmutabilidad del Atman o Ser que es considerado pura consciencia. Está claramente diferenciado del ego, al que común y erróneamente se le considera el Ser y el Atman o Purusha, al que debe llamarse el Ser. Aunque hay muchas diferencias entre las tres nivritti sastras, Samkhya, Yoga y Vedanta, en lo que respecta a la naturaleza del Ser están de acuerdo, incluso de acuerdo en la necesidad de encontrar el modo de poner fin al círculo vicioso de renacimientos, pero difieren en la unidad o multiplicidad de los “seres” (self).

Una de las características más destacadas del Samkhya la enunciación clara de los pasos en la creación del Universo desde la primordial mula Prakriti. Es muy interesante ver que según el Samkhya la evolución tuvo lugar en dos corrientes desde la mulaprakriti, la corriente subjetiva y la objetiva, la evolución del microcosmos y el macrocosmos. La fuerza vital es considerada un vritti o actividad que crea el cuerpo sutil en el flujo del microcosmos. Esto claramente difiere del punto de vista que comúnmente se mantiene en que el primer organismo viviente, una sola célula bacteria evolucionó a lo largo del tiempo de la explosión original. Samkhya es el precursor de la tesis que afirma que la consciencia es claramente diferente de la materia y no un producto de la materia, como normalmente se presupone. También determina una base sólida, incluso para la polémica teoría de la transmigración, una piedra angular de las enseñanzas védicas. Su tesis es que una criatura está hecha de varias capas, cuerpo sutil, cuerpo primordial denominado linga sarira, un cuerpo genético hecho de los padres denominado matru­pitruja sarira (el cuerpo embrionario) y el cuerpo físico o bhuta sarira hecho de los cinco elementos. También postula la teoría de las diferencias en las experiencias de los diferentes seres según el karma/dharma que se va acumulando. El conjunto de karmas son los responsables de las incesantes transmigraciones. Es, quizás, la explicación más lógica a la teoría de la transmigración.

Como indica su nombre Samkhya (samyak khyapayati) intenta arrojar luz en todo lo que uno debe saber para transcender, de lo contrario tendrá una dolorosa existencia en infinitas transmigraciones de la naturaleza mundana. El conocimiento correcto de los 25 tatwas que constituyeron el evolucionado Universo y la diferencia clara de Purusha como pura consciencia, con quien uno se debe identificar como el Ser real, es el medio para superar de forma permanente y definitiva el triple dukkha dolor/aflicción que la mayoría de las criaturas experimentan la mayoría del tiempo en sus innumerables vidas. Por lo tanto se le conoce como nivritti-sastra o un conjunto de conocimientos que elimina (nivritti) dukkha o dolor/aflicción. Mientras que Samkhya establece un marco teórico para duhkh nivritti, Yoga detalla los pasos que se deben dar para conseguirlo. Vedanta armoniza las pequeñas inconsistencias, a las tres filosofías védicas hermanas se las conocen desde la antigüedad como nivriti sastras.

El Samkhya también detalla la necesidad de desarrollar una actitud correcta o pratyaya para tomar el camino de nivritti. Se reconoce a estos pratyayas en el contexto de la liberación permanente de duhkha, el objetivo del Samkhya y las otras nivritti sastras. El primer pratyaya al que se refiere es Viparyaya o las convicciones erróneas que son estados mentales inútiles. Patanjali se refiere a ello como la convicción que no está basada en la verdad (a-tad-rupa-patishtam). Manteniendo una conclusión errónea o dogma, incluso en frente de consideraciones fundamentales en contra de las creencias de uno mismo es Viparyaya, al igual que la tierra es plana o el cuerpo es el ser. El segundo pratyaya que no conduce a una liberación permanente de duhkha o dolor y aflicción es tripti o complacencia. Sin tomar ninguna acción correctiva y esperar que todo se solucione con el tiempo o que la naturaleza cuide de todo, la suerte o que por casualidad se resuelva, o resignarse totalmente al destino, está considerado bajo la categoría de pratyaya. Según el Samkhya esto perpetuará avidya y así no se liberará del triple dolor del samsara.

El otro pratyaya inútil es asakti o debilidad. La debilidad física, psicológica y mental impiden al aspirante progresar espiritualmente. Por lo tanto ¿de qué sirve pratyaya? Los Samkhyas lo denominan Siddhi pratyaya. ¿De qué manera se puede alcanzar el objetivo espiritual? Dana o desapasionamiento y pureza mental es una. También svadhyaya o estudio de los textos apropiados es otro aspecto útil o siddhi y también suhrit papti o asociación con otros que también tienen inclinación espiritual, y por supuesto análisis y contemplación profunda (uha). Después la vigilancia constante para evitar y superar las causas básicas de la triple miseria. En un sentido similar. Patanjali habla sobre los cittavrittis útiles e inútiles, en los que se incluyen praman o conocimiento correcto y Viparyaya o convicción incorrecta, dos citta vrittis opuestos. Patanjali divide todos los chittavrittis como útiles (aklishta) e inútiles/dañinos (klishta).

Se dice que el Samkhya es una filosofía védica, ¿cómo?

El Mahanarayana Upanishad es el último capítulo del Yayur veda. Hay un precioso mantra que describe sucintamente los principios básicos del Samkhya. Es una colorida narración.


ajamekam lohita suka krishnam
Bahvim prajam janayantim sarupam
ajohyeko jushamanonusete
jahaatyenam bhuktabhogamajonyah

"Hay uno sin nacimiento (comienzo) hecho de tres colores (gunas) de rojo (lohita/rajas), blanco (sukla/satva) y negro (krishna/tamas). Que produce innumerables objetos similares en su naturaleza (compuesto de los tres gunas).
Hay un segundo sin nacimiento (un comienzo) con el que interactúa y experimenta los diferentes productos del primero (y su esclavitud). Y hay un tercero, de nuevo sin nacimiento que se mantiene al margen de los productos del primero (Prakriti) y por lo tanto está en Libertad."

Esto explica la naturaleza de Prakriti y los tres gunas, el ser individual esclavizado y el tercero, un ser individual libre o en Kaivalya. El único propósito del Samkhya es ayuda a los innumerables seres individuales en esclavitud a alcanzar la libertad de la vinculación interminable con Prakriti.

El Bhagavad Gita explica los principios básicos del Samkhya al principio, si consideras el primer capítulo como un preámbulo. Según varios acharyas el propósito principal del Gita es enfatizar que el ser real es la consciencia inmutable y que todas las preocupaciones sobre uno mismo son injustificadas.


Fuente: artìculo original de Srivatsa Ramaswami, traducido por Oscar Montero.

viernes, 31 de agosto de 2018

ENTREVISTA con LESLIE KAMINOFF


PREGUNTA: Leslie, ¿nos podrías contar cuál es tu visión sobre la práctica de asanas y qué es lo que para ti la diferencia del puro ejercicio físico?

L. KAMINOFF: La práctica de asanas puede parecerse mucho a algunos aspectos de la danza, la gimnasia, calistenia, contorsionismo… ¡los estiramientos! Y todas estas cosas son maravillosas y pueden ser buenas para ti, y al mismo tiempo pueden practicarse de una forma que no sea tan buena para ti. Hay dos aspectos que diferencian esta práctica de otras actividades, uno es la respiración, la forma en la que incorporamos la respiración en la práctica de asanas. Yo podría tener un estudiante que tenga experiencia en danza, gimnasia o cualquier otro entrenamiento físico, alguien muy fuerte, flexible, con coordinación, pero que quizás nunca haya considerado lo que está haciendo con su cuerpo en relación con su respiración, de forma que puede reproducir las formas que le dé la gana. Y tú podrías pensar: “¡Qué asana tan bonita, qué buena es esta persona en yoga”, y sin embargo puede que esa persona jamás haya hecho yoga, y que se sienta como un total principiante cuando la respiración entra en juego. Y el otro aspecto sería que, cualquier cosa que hagamos en nuestra práctica de asanas tenga relación con el propósito mayor del yoga, que de acuerdo con la definición clásica contempla aspectos como tapas, swadhyaya e ishvarapranidhana. Descubrir una limitación, por ejemplo, en tu cuerpo, y preguntarte e investigar si eso tiene que ver con la forma de tus huesos, o entender por qué puedo o no puedo hacer una postura, o plantearte si tiene que ver con la forma en la que estás usando la respiración, la musculatura o el sistema nervioso… preguntarse si lo que no me permite hacer la postura es algo que puede cambiar, o es algo que no va a cambiar, y estar dispuesto a darle importancia a estas preguntas y rendirse a las respuestas, si se encuentran, puede hacer que la práctica sea yoga. Y no tiene nada que ver con que parezca una postura o una respiración sofisticada. En realidad puede ser cualquier cosa que hagas, quizás no tiene que parecerse al yoga en absoluto.

PREGUNTA: Entonces, ¿podemos poner cualquier actividad en el contexto de yoga como, por ejemplo, la danza?

L. KAMINOFF: Por supuesto. Y de hecho por eso ahora y siempre el yoga ha sido una gran influencia en estas otras prácticas. Todas las personas que enseñan movimiento, y muchos de los bailarines contemporáneos, están enorme-mente influenciados por las ideas del yoga. Por ejemplo Amy Matthews, la coescritora del libro “Anatomía del yoga”, viene del mundo del movimiento y de la danza, ella ha enseñado en el Laban Insitute de NY y en el Body Mind Centering, siendo alumna de Bonnie Bainbridge Cohen, y es una de las personas que ha ayudado a traer esa perspectiva a la forma en la que vemos nuestro sistema corporal y la anatomía en la práctica de asana. Ahora estamos en un momento muy fértil y excitante para todas estas ideas, y muchas de ellas contribuyeron a los contenidos de nuestro libro en su momento. Cualquier cosa se puede hacer de tantas maneras y para tantos propósitos diferentes… El progreso en yoga para Desikachar, mi profesor, no tiene nada que ver con cuántas asanas puedes hacer sino con cómo van tus relaciones, cómo tratas a las personas de tu vida, cómo interactúas con el mundo a tu alrededor y contigo mismo.

PREGUNTA: ¿Todos los yogas son terapéuticos?

L. KAMINOFF: No hay ninguna duda de que la práctica de asanas, de yoga, de respiración, de meditación y de todas estas cosas son muy beneficiosas para nuestra salud. Y no hay ninguna duda de que hay personas que han tenido una sanación muy profunda porque las han practicado, pero esto no convierte al profesor de yoga en un terapeuta. Nosotros somos educadores. No es nuestro trabajo enfocarnos en lo que va mal, nuestro trabajo es ayudarles a darse cuenta y enfocarse en qué es lo que todavía va bien, nunca deberíamos olvidar esto. Esta es una posición muy fuerte que yo he mantenido por muchos años y que me ha puesto en oposición a muchas otras personas, algunos de ellos amigos míos, que quieren que el yoga terapéutico sea una profesión, que esté puesto en el lado de cosas como la fisioterapia o la danza terapéutica, o alguna otra de estas prácticas terapéuticas alternativas o formales que buscan reconocimiento y referencia por parte de los médicos o incluso de las compañías de seguros de la salud, y esto es algo que yo pienso que deberíamos evitar lo máximo posible. Una de las misiones de la Yoga Alliance es mantener la profesión de profesores de yoga fuera de las regulaciones del gobierno, y cuando declaras que tu actividad es terapéutica y concierne al campo de la salud el gobierno va a tratar de regular y controlar tu actividad, y por eso ya no puedes registrarte en la Yoga Alliance como yoga terapeuta ni tan si quiera usar la palabra terapéutico.


PREGUNTA: ¿Cuánta anatomía necesita saber un profesor de yoga? ¿Y cuánta anatomía debería saber un practicante?

L. KAMINOFF: Para ser más precisos en esta respuesta tendríamos que ver a qué nos referimos cuando hablamos de anatomía, porque podemos referirnos a músculos, huesos y articulaciones, o podemos hablar de sistema nervioso o tejidos, podemos referirnos a los chakras, doshas, nadis… La palabra anatomía viene de cortar, diseccionar algo, investigar algo con un instrumento afilado o cortante. En occidente para estudiar anatomía usamos bisturí y vemos lo que hay dentro, y en oriente, el instrumento cortante es la mente, la consciencia. La consciencia puede penetrar en nuestra realidad interior. Para mí los dos métodos son necesarios. Uno para todos los avances científicos, y no hay ninguna duda de sus beneficios, pero tampoco hay que desestimar el poder de penetrar el cuerpo a través de la consciencia para hacerlo más vivo. Puedo entender perfectamente a una persona que trabaje mayormente con la anatomía interior y sabe de cuestiones como ¿dónde está mi chakra, cómo está girando, de qué color es o cómo suena? Yo de verdad creo que una persona que no sabe los nombres de sus músculos o partes del cuerpo puede ser un practicante increíble o un excelente profesor. Y eso que estás hablando con la persona que ha luchado por que las veinte horas de anatomía sean obligatorias en la Yoga Alliance (risas).

Anatomía es una historia, una historia contada con un instrumento cortante, y la historia es siempre una interpretación de algo que es lo que es…. Que esta historia sea contada con un bisturí o a través de la consciencia, da igual, siempre está cortando algo, investigando, separando esto de lo otro y preguntándose cuál es la relación entre esto y lo otro. Las dos son formas de interpretar la realidad generadas por nuestra consciencia pero también pueden limitarnos. El hecho de que tengamos un libro que nos muestra los huesos, las articulaciones… no quiere decir que nos esté mostrando todo lo que la anatomía es. Si tú haces un asana pensando en qué articulaciones y qué músculos están interviniendo, utilizando un medio tan limitado y lineal como es el lenguaje, y analizando solo de forma racional lo que estás haciendo, estas usando solo una parte de tu cerebro. Pero eso no es todo, experimentar el momento presente en su totalidad, en sus tres dimensiones, como cuando cierras los ojos y te imaginas algo y puedes verlo como si fuera real y tridimensional, esa es otra parte diferente de tu cerebro, otra forma de experimentar. Y tenemos que recordar esto cuando practicamos y cuando enseñamos; que no podemos reducir las cosas a partes del cuerpo y esperar que las personas tengan una experiencia completa de quienes son. Puede que atraigas personas a tus clases a quienes les gusta pensar de esa manera, pero es importante reconocer las limitaciones que pueden llegar a tener las historias que nos contamos y el pensar que son realidades absolutas de las cosas. La anatomía es un mapa, y el mapa nos puede ayudar a identificar esto o lo otro o la relación entre esto y lo otro, y por eso los mapas son útiles, pero no son el territorio real de las cosas, son cosas diferentes.


PREGUNTA: ¿Existe una alineación universal en la práctica de asanas?

L. KAMINOFF: Las asanas no tienen alineación, las personas tienen alineación (en un asana). Las asanas no existen separadas de las personas. Hablar de instrucciones correctas o incorrectas para hacer un asana, de sus beneficios o de sus contraindicaciones, sin el contexto de una persona en concreto, no tiene ningún sentido para mí. Y afortunadamente el concepto de alineación en las asanas está cambiando mucho en los últimos tiempos, y hay personas como Bernie Clark, Paul Grilley, Angela Farmer, Donna Farhi o Judith Lasater –algunas de ellas venían de la escuela Iyengar pero se empezaron a cuestionar cosas–, que están generando una conversación sobre la alineación muy diferente a lo que se viene haciendo desde que Iyengar comenzó con toda esta historia de los alineamientos, porque antes de Iyengar nadie hablaba de alineamiento en asanas. Hay también otras ideas muy interesantes que están llegando de la investigación sobre las fascias, del trabajo de Tom Mayers, por ejemplo, o el trabajo de Gil Hedley, que hace cursos de disección de cadáveres, y que están aportando aspectos muy novedosos que no tienen nada que ver con lo que se ha venido haciendo.


Fuente: entrevista realizada por Lucia Passardi para Yoga Journal.

martes, 7 de agosto de 2018

LA IMPORTANCIA DE LA SECUENCIA EN EL YOGA por A.G. Mohan y Dr. Ganesh Mohan

Vinyasa, como se entiende comúnmente, consiste en pasar de una posición de asana o cuerpo a otra, combinando la respiración con el movimiento. Esta es una palabra popularizada por mi gurú T. Krishnamacharya en sus enseñanzas y se ha convertido en parte del léxico de yoga. La importancia más profunda de la palabra vinyasa es colocar las cosas donde pertenecen o son apropiadas. 

El concepto es tomar medidas ordenadas, cada paso colocado correctamente, mientras se considera la persona y el objetivo para que el progreso sea constante y estable. El orden en que se realizan las posturas en una práctica de asana no es una cuestión arbitraria. Puede tener todos los ingredientes para una práctica poderosa, pero si están mal ordenados, no solo no alcanzará su objetivo, sino que también tendrá la posibilidad de lastimarse. Es como si las asanas fueran letras del alfabeto. Cuando se unen sin propósito, no tienen sentido, pero cuando se ordenan adecuadamente crean palabras, oraciones y literatura maravillosa. Cada asana puede tener un efecto diferente dependiendo de los pasos previos y los que siguen. Cualquier postura puede ser beneficiosa o dañina dependiendo de estos factores.


La secuencia correcta es tanto un arte como una ciencia. Implica un conocimiento de los principios, autoevaluación clara y continua, organización previa y creatividad considerable. Para cada objetivo hay muchos caminos. Para cada persona hay muchas prácticas posibles. Para cada práctica hay una enorme cantidad de variables que tienen un impacto en su efecto. Sin embargo, la consideración de todos estos factores dará como resultado una práctica verdaderamente integradora. 

La práctica de Asana debe ser tal que nos inspire y nos desafíe a hacer más. Sin embargo, siempre hay ese pequeño detalle en la vida conocido como equilibrio. "Haz todo lo que puedas" es un buen consejo solo para algunos estudiantes. Algunos estudiantes harán muy poco. Y algunos harán demasiado. Ayudar al alumno a encontrar ese terreno intermedio donde hay suficiente desafío para garantizar el progreso pero no lo suficiente como para causar frustración y lesiones, esa es la responsabilidad del maestro. 

En el contexto de las clases grupales de hoy, donde tenemos muchos estudiantes y un maestro, esta responsabilidad se vuelve aún más relevante. Hay una manera sistemática de prepararse para una asana difícil y equilibrar las tensiones del cuerpo después de hacerlo. El maestro debe tener ese conocimiento y adaptarlo al estudiante dentro de las limitaciones de la clase. Sin una instrucción adecuada y una perspectiva adecuada, la instrucción "haz todo lo que puedas" puede tener consecuencias engañosas. 


Un microcosmos de vinyasa es un flujo de asanas en el que cada asana es un paso al siguiente. Sin embargo, el concepto concebido por Krishnamacharya tiene un alcance y una profundidad mucho más amplios. Es por eso que solía decir: "No practiques asanas y otras disciplinas sin vinyasa (pasos ordenados)". 

El concepto de vinyasa se aplica no solo al cuerpo sino también a la respiración, los sentidos y la mente. Sin pasos progresivos en la profundización del enfoque mental, no hay vinyasa en el nivel mental en la práctica de asana. Dado que el yoga se trata de llevar a la mente a la quietud, vinyasa necesariamente implica pasos ordenados hacia una mente estable. Por lo tanto, vinyasa en la práctica de asana también debe incorporar el cuidado de la mente de una manera progresiva. 


Fuente: “The Hindu”.

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