"La ciencia del Yoga no ofrece ninguna nueva religión, ofrece una metodología. A través de ella puedes entenderte mejor en todos tus niveles, incluyendo tu bienestar físico, tus acciones, tu proceso mental, emociones y deseos. Además comprenderás cómo te relacionas con el mundo. Esta ciencia crea un puente entre las condiciones internas y externas de la vida. El yoga es una forma de mejorarte a ti mismo, de entender tus estados internos". - Swami Rama

lunes, 11 de marzo de 2019

YOGA KORUNTA: DESENTERRANDO UNA LEYENDA DE ASHTANGA por James Dylan Russell



Hay una misteriosa leyenda en el mundo de Ashtanga Vinyasa Yoga. Si nunca la has escuchado, suele decir tal que así:

A mediados de los años 1920, el gran maestro y profesor de yoga, Sri T. Krishnamacharya, se dirigió a la biblioteca de Calcuta acompañado por un joven y devoto estudiante llamado K. Pattabhi Jois. Iban en busca de un texto de yoga perdido, oscuro, denominado "Korunta". Hallaron el texto, cuyo autor era un sabio llamado "Vamana Rishi", escrito sobre hojas de plátano o palma (lo cual es frecuente en los textos de yoga antiguos). Los caracteres sobre las hojas describían con detalle un método de Hatha Yoga dinámico y vigoroso.

Este método se caracterizaba por varias secuencias fijas (krama) de posturas (asanas) enlazadas a través de movimiento, respiración, contracciones físicas y puntos hacia los que dirigir la mirada. Esta unión de movimiento y respiración se conoce como "vinyasa". Vinyasa significa "colocar de una manera especial" y es un término que también se encuentra en artes indias clásicas tales como la música y la danza.

Algunos afirman que las hojas del Korunta estaban atadas a una antigua edición de los Yoga Sutras de Patanjali (un tratado de dos mil años de antigüedad sobre la tecnología psicológica del yoga). A este sistema se lo conoce como Ashtanga Yoga (que significa yoga de los ocho pasos). De acuerdo con Gregor Maehle (Ashtanga Yoga 2006) los dos sistemas estaban pensados para que fuesen practicados y estudiados juntos. De ahí el nombre "Ashtanga Vinyasa."

Tras descifrar el texto, Krishnamacharya le enseñó el método a Pattabhi Jois. La última parte de la historia es que el Korunta se desintegró poco después y/o que fue carcomido por hormigas (perfectamente plausible en el clima de la India); para nunca ser visto de nuevo por nadie más que Krishnamacharya y Pattabhi Jois. Se cree que se trataba de una copia única.

Jois dedicó su vida a divulgar el método de Ashtanga Vinyasa y en los años 1970 enseñó a los famosos yoguis occidentales David Williams, Nancy Gilgoff y Norman Allen. La práctica se propagó en Occidente donde alcanzó una gran popularidad y fue elogiada por personajes famosos como Madonna, Gwyneth Paltrow y Sting. Hoy, Ashtanga Vinyasa es una de las formas de yoga más populares en el mundo.

Los defensores del sistema Ashtanga Vinyasa han esgrimido el Korunta como principal argumento para afirmar que se trata de una práctica antiquísima que se remonta milenios atrás. Muchos practicantes han citado también el antiguo sistema de Patanjali como fuente para legitimar y conferir credibilidad a su práctica.

"En el corazón de Ashtanga se encuentra Vinyasa. La esencia de Vinyasa es la sincronización de respiración y movimiento." (Ashtanga Yoga, John Scott, DVD, 2002.)
Sin embargo, el texto de Patanjali no hace ninguna mención a Vinyasa y tan sólo una a asana: "Sthira sukhasanam (la postura ha de ser estable y cómoda)" (Yoga Sutras 2:46) El Ashtanga Yoga de Patanjali es esencialmente meditativo y es un método para poner la mente bajo control de manera progresiva, para "acallar las ondas de la mente." (Yoga Sutras 1:2) El método de Patanjali, claramente, es muy distinto del sistema vigoroso y físicamente exigente que hoy conocemos como Ashtanga Vinyasa Yoga.

La búsqueda del Korunta 
 Sri T. Krishnamacharya

Desde el principio me fascinó la leyenda del Korunta: otorgaba a las series de Ashtanga un velo de misterio y una antigua autoridad. Leí varias versiones de la historia del Korunta y me pregunté acerca de su autenticidad. Una vez comencé a buscar, descubrí que varios de los estudiantes de Krishnamacharya lo mencionaron hablando acerca del texto pero no fui capaz de encontrar ningún registro de que semejante texto hubiese sido nunca publicado. Tampoco pude encontrar un autor con el nombre de Vamana Rishi. En la mitología hindú, Vamana es el nombre del quinto avatar de Vishnu y se trata de un nombre indio bastante común. El título "Rishi" por lo genera denota a un sabio o vidente, de la raíz "Drsh" que significa "ver." (Al igual que en "Drishti", la práctica de dirigir la mirada a diversos puntos.)

El método Vinyasa y de asanas descrito en el libro de Krishnamacharya "Yoga Makaranda" (1934) guarda grandes semejanzas con la primera serie de Ashtanga Yoga y parece formar parte de un sistema de Vinyasa Yoga mucho más amplio que algunos de sus estudiantes posteriores denominarían "Vinyasa Krama" No obstante, la larga bibliografía del Makaranda no incluye al Korunta.

El libro "Yoga Mala" (1962) de Pattabhi Jois, el texto seminal de Ashtanga Vinyasa, tampoco incluye ninguna referencia al Korunta. No obstante, Jois ofrece una atractiva cita de Vamana Rishi, (presumiblemente del Korunta): "Vina vinyasa yogena asanadin na karayet - Oh yogui, no hagas asana sin vinyasa".

Aparte de esta única cita, no fui capaz de hallar ninguna otra cita que se hubiese publicado en un texto bajo el nombre de Korunta. Ni tampoco pude encontrar ningún registro anterior a 1934 acerca de yoguis que practicasen asanas en el estilo vinyasa que enseñó Krishnamacharya y después Jois. De hecho, un gran número de las posturas del método Ashtanga Vinyasa no se pueden encontrar en ninguno de los textos tradicionales de Hatha Yoga. El Korunta y los orígenes del Ashtanga Vinyasa Yoga seguían siendo un gran misterio.

¡Eureka! 

Entonces, en el año 2011, mientras estudiaba el Hatha Yoga Pradipika (un texto del siglo decimocuarto que trata sobre Hatha Yoga) un nombre destacó entre el texto y atrajo mi atención. En el primer capítulo del Pradipika, el autor Svatmarama enumera el linaje de yoguis en Hatha Yoga (Hatha Yoga Pradipika 1: 5-9). El decimotercer nombre de la lista es: "Kuarantaka: también conocido como Karandaka, Kuarantaka y Kurantaka"

Kurantaka - Kuranta - Korunta

El nombre tiene una gran similitud con Korunta. Interesante, pero no demasiado significativo.

Sin embargo, unas pocas semanas más tarde recibí desde la India una traducción de una versión más larga del Pradipika, no disponible previamente. (Hathapradipika 10 capítulos, 2006.) Este texto da más detalles del linaje de Hatha y de nuevo menciona a Kuarantaka. Descubrí para mi asombro que un yogui llamado "Kuarantaka" fue autor de un texto titulado: "Kapala Kuarantaka Yogabhyasa Paddahti" Que se traduce aproximadamente así: "El método de yoga de Kuarantaka Kapala"(Kapa signfica calavera o cráneo y sospecho se trata de un título que se le dio al yogui Kuruntaka para indicar su afiliación a la secta Shaivinista de los Kapilika o portadores de calaveras).

El texto descrito contiene 112 posturas. Eso me interesó enormemente, dado que este número es muy cercano al número combinado de las posturas contenidas en la primera y segunda series de Ashtanga Yoga, que es de 106 (David Swenson 1999.) Resulta significativo que los textos más antiguos de yoga tan sólo describan un puñado de asanas predominantemente sentadas. Que un manuscrito anterior al siglo dieciocho describiera tantas asanas no tiene precedentes.

El título completo del texto es un trabalenguas, en especial para los occidentales, así que parece lógico que Krishnamacharya y Jois lo acortasen a Kuaranta o Korunta

Después de investigar un poco más, descubrí que mi teoría quedaba confirmada en la biografía de Krishnamacharya publicada por A.G. Mohan, en la que afirma lo siguiente: "Krishnamacharya mencionó el 'Yoga Kuranta' en varias ocasiones durante mis estudios. El Yoga Kuranta aparentemente lo había escrito el yogui llamado Korantaka, quien es mencionado en el Hatha Yoga Pradipika (1.6)." (A.G. Mohan 2010).

Me puse en contacto con el Instituto Lonavla en India, donde se había traducido y publicado la versión larga del Hatha Yoga Pradipika y les pregunté acerca del texto escrito por Kurantaka. Su respuesta me puso los ojos como platos: "Hemos copiado el manuscrito Kapala kurantaka de la Biblioteca Bharat Itihas Samshodhan Mandal en Pune. Esto es un texto de Hatha pero mucho más diferente de otros textos de Hatha por todas sus prácticas vigorosas/rigurosas. Es posible decir que esta tradición pertenece a la parte meridional de la India."

De modo que un texto escrito por el yogui llamado Kurantaka sí que existe y de hecho lo conocen algunos eruditos en sánscrito de la India. Posteriormente supe que se suele referir a él como el "Kapala Kurantaka".

Lo de "prácticas vigorosas/rigurosas" encaja a la perfección con la naturaleza de Ashtanga Vinyasa. Krishnamacharya era originario del sur de la India. ¿Podría ser que éste es el mismo texto descrito en la leyenda del Korunta?

Tras explicarle al Doctor Gharote, máximo responsable del Instituto Lonavla, mi teoría respecto al Korunta, me respondió: "Es posible afirmar que el texto 'Korunta' sea de hecho el 'Kapala Kuaranta Hathabhyasa-Paddhati' porque hasta ahora nunca nos habíamos encontrado con ningún otro texto relativo al término 'Kurantaka' salvo éste. Así que al menos y hasta que no dispongamos de ninguna otra evidencia, tenemos que aceptar que 'Korunta' es de hecho 'Kapala Kuaranta Hathabhyasa-Paddathi".

Aunque esto no sea de ningún modo definitivo sí que resulta alentador y abre la posibilidad de que el Korunta sí que exista, aunque con un título ligeramente distinto y escrito por otro autor. 

Conseguí hacerme con una lista de nombres sánscritos de todas las asanas enumeradas en el Kapala Kuarantaka y con la ayuda de la "Enciclopedia de asanas tradicionales" (también del Instituto Lonavla, 2006) y comparándolas con el manual de Ashtanga Yoga de David Swenson, he sido capaz de identificar 51 posturas o más que guardan una gran similitud o son idénticas a posturas de la primera y segunda series. Bien podrían ser más dado que hay muchas posturas que no he sido capaz de comparar o identificar debido a que la nomenclatura del yoga del sur de la India en aquel tiempo era muy distinto del de hoy. Además, he encontrado al menos dos posturas que aparecen en la tercera y cuarta series de Ashtanga Vinyasa.

También es significativo la identificación del asana número 86 de la lista: "Dehallyunllaghen" Enciclopedia de asanas tradicionales: "Mantén las manos firmemente sobre el suelo y salta dentro y fuera a través de los dos brazos." (KKH - 86)

Esta práctica de saltar con las piernas a través de las manos es un componente importante de Ashtanga Vinyasa y es una técnica que enlaza cada postura con la siguiente. Es similar a la práctica de "Tolasana" en la que se elevan las piernas, también conocida como "Pluthi". La práctica de saltar con las piernas entre las manos es virtualmente exclusiva del Ashtanga Vinyasa y rara vez se encuentra en otros linajes.

El Doctor Gharote estima que la antigüedad del Kapala Koruntaka es, al menos, anterior al siglo catorce. Esto resulta significativo en sí mismo puesto que muy pocos textos de aquella época mencionan tantas asanas.

El Instituto Lonavla tiene intención de publicar este texto en algún momento del futuro, aunque existen varias limitaciones por el hecho de que en la actualidad tan sólo disponen de una copia del manuscrito: para publicar una edición seria precisan de al menos tres manuscritos entre los que llevar a cabo comparaciones. También, el manuscrito que tienen está incompleto. Algunas de las asanas no tienen nombre, sino que sólo se proporcionan descripciones de su técnica.

No obstante, el Doctor Gharote tiene la confianza de que, siempre que puedan hallarse otras copias de este manuscrito, acabarán publicándolo. Más pronto que tarde, y con algo de suerte, este texto de yoga perdido estará traducido para que todos podamos estudiarlo y aprender de él. 

Conclusión. 
 Sri K. Pattabhi Jois

Es más que probable que el Ashtanga Vinyasa moderno, hasta cierto punto, sí que tenga su origen en las enseñanzas que recoge el texto que comúnmente es referido como el Korunta. Estoy convencido de que este texto sí existe y que lo conocen algunos estudiosos indios, quienes lo denominan el "Kapala Kurantaka".

El texto fue escrito por un yogui llamado "Kuruntaka" y fue escrito en alguna fecha anterior al siglo decimocuarto. El título completo del texto es: "Kapala Kuarantaka Yogabhyasa Paddathi."

Krishnamacharya era un reputado erudito en sánscrito, y sabemos por la introducción al Makaranda de 1934 hecha por K.V. Iyer que Krishnmacharya y sus discípulos visitaron Lonavla. Así que es muy probable que estuviese familiarizado con el Kapala Kuarantaka.
Dicho esto, creo que es improbable que el Kapala Kuarantaka describa el Ashtanga Vinyasa de la manera en que lo conocemos hoy: completo con vinyasas, bandhas, dristhi y pranayama. Las posturas no parecen estar enumeradas en ningún orden concreto. Algunas de las posturas puede que estén en el mismo o similar, pero también hay algunas otras prácticas inusuales que tienen poco en común con la práctica de hoy día. Por ejemplo, estar colgado en posturas desde cuerdas es algo que ciertamente aparece en el texto. (Curiosamente, la palabra "Korunta" puede traducirse como "marioneta", al igual que en "estar colgado de una cuerda".) Podría darse el caso de que algunas de las técnicas desarrolladas por B.K.S Iyengar empleando bloques y cuerdas tengan también su origen en este texto.

Es muy probable que el planteamiento vinyasa aplicado a la práctica de asanas sobre el que escribió Krishnamacharya en 1934 y que enseñó a sus alumnos estuviera influenciado por el Kapala Kuarantaka y también por un amplio abanico de otras prácticas, textos, tradiciones y por el Gurú de Krishnmacharya, Ramamohana.

Seguimos sin saber a ciencia cierta si Pattabhi Jois visitó la biblioteca de Calcuta con Krishnamacharya y leyó el texto o no lo hizo, pero está claro que el método vinyasa que aprendió de Krishnamacharya se convirtió en una parte fundamental de las enseñanzas que transmitió y que más tarde llegarían a ser conocidas como Ashtanga Vinyasa. 

Debo admitir que me han sorprendido mis propias conclusiones. No soy de ningún modo un practicante devoto de Ashtanga. Disfruto practicar de vez en cuando Ashtanga Vinyasa pero esta forma de yoga no es mi práctica principal. Al principio me sentía un poco escéptico respecto a la leyenda del Korunta y me figuraba de que al final no resultaría más que un mito popularizado entre la comunidad de Ashtanga. Ahora me doy cuenta que puede que estuviera completamente equivocado y mi opinión ha descrito un giro de 180 grados.

También me he dado cuenta de que, en último término, en realidad no importa si el sistema es antiguo y proviene de un manuscrito perdido. Sin duda es un gran método de yoga que en el interior de su estructura encierra una sabiduría silenciosa y una inteligencia somática que ningún montón de palabras escritas o textos podrán revelar. Ashtanga Vinyasa no precisa un compendio de credenciales antiguas para resaltar su credibilidad. 

Reconozco que esta investigación no es para nada definitiva pero espero suscite el interés de la comunidad de yoga. Estoy seguro de haber aportado mi granito de arena para que este asunto sea considerado seriamente y sea el punto de partida para ulteriores investigaciones.


Fuente: artículo e investigación publicado por James Dylan Russell, traducido y publicado al español por Fernando Gorostiza.

domingo, 3 de marzo de 2019

YOGA: UN ESTILO DE VIDA por Swami Niranjanananda Saraswati

Mientras que la comprensión del yoga ha sufrido cambios, la tradición del yoga en sí misma no ha cambiado. Hoy seguimos haciendo las mismas prácticas que Patanjali, sin ninguna modificación. Seguimos haciendo las mismas prácticas de hatha yoga de las que hablan los sabios Gorakhnath, Matsyendranath, Swatmarama y la literatura, tal como se practicaron hace miles de años. El único cambio que se ha producido es nuestra forma de vivir, nuestra forma de conocer y percibir las cosas.

Si los practicantes de yoga de hace miles de años solían vivir en chozas de barro, hoy el practicante de yoga vive en una casa o apartamento en Manhattan, Sydney, Londres, Roma o Moscú.

El yoga no cambió, la tradición es la misma; sólo la forma de entenderlo ha cambiado. Lo que en el pasado se conocía subjetivamente a través de la experiencia, podemos saberlo hoy a través de medios científicos. Si una persona que estaba enferma, practicó una asana, se sintió mejor y descubrió que eventualmente la enfermedad desapareció, fue una experiencia subjetiva y la persona dijo: "Para esta enfermedad, esta asana es beneficiosa". Si hace lo mismo hoy, el resultado será el mismo, ya que la condición del cuerpo humano es la misma y la asana es la misma. Sin embargo, hoy también podemos verificar los resultados utilizando una metodología científica, por lo que nuestra apreciación cambió.



Niveles de conocimiento del yoga

Hay diferentes niveles de conocimiento del yoga. El primero es del practicante común del yoga que aprende de cualquier maestro de yoga, en cualquier centro, escuela o ashram, regresa a casa y está satisfecho con la práctica de yoga para relajar y tonificar el cuerpo.

El segundo nivel implica el desarrollo de cierta afinidad con el yoga, alguien que busca profundizar más en las prácticas, por lo que se le conoce como un principiante o un sadhaka. Si te atrae el kundalini yoga, puedes decidir probar todas las prácticas para despertar tu kundalini, ir a un ashram y desarrollar alguna forma de afinidad con el yoga. O puedes tomar un libro, ir a una granja o comunidad y hacer sus prácticas allí, en retiro, en aislamiento. Ese es el sadhaka practicante del yoga.

El tercer nivel del yoga es la experimentación. Experimentas con los cambios que sientes y experimentas a través del yoga. Cuando practicas yoga, te relajas, te sientes mejor, experimentas más optimismo o pesimismo, o más conciencia, o más depresión, o más ansiedad. Estas son las experiencias que pueden guiarnos en el proceso de investigación del yoga. O lo investigas subjetivamente, solo o en grupo, o lo investigas en un laboratorio con instrumentos, con personas conocedoras en cuya experiencia puedes confiar. De esta manera, otro paso es experimentar con el cambio y tratar de comprender el cambio que se produce al realizar una práctica.

Otro nivel más allá de eso es adentrarse en una tradición y ver la relevancia del yoga desde el principio hasta el presente, y verse a sí mismo como parte de esa corriente de pensamiento.

Ha habido muchos profesores de yoga de este tipo. B.K.S. Iyengar no es un sannyasin, sin embargo, toda su vida está dedicada a la propagación del yoga. El Dr. Nagendra de Vivekananda Kendra no es un sannyasin, pero toda su vida está dedicada al yoga. Estoy hablando aquí de las tradiciones yóguicas, no de las tradiciones sannyasa. Desikacharya, T. Krishnamacharya e Iyengar representan una tradición de yoga. Las personas como Swami Abhedananda y Swami Vivekananda representan otra tradición del yoga. La tradición de Babaji, Sri Yukteshwara, Lahiri Mahashaya y Paramahamsa Yogananda es otra tradición del yoga. Existe la tradición que emana de Swami Sivananda a través de Swami Satchidananda, Swami Vishnudevananda, Swami Satyananda, Swami Venkateshananda, Swami Chidananda y otros del linaje Sivananda. Hay muchas tradiciones de yoga y muchas personas han hecho de tales tradiciones o caminos una parte de su estilo de vida, profesión y expresión en la vida; y luego ha habido algunos que han convertido el yoga en una sadhana.

El yoga como sadhana

Hay muchas personas que viven solas y practican yoga, que muestran todo el proceso, que son exponentes del yoga. El yoga no es solo la práctica de las técnicas de asana, pranayama, kriya y kundalini, hatha yoga y shatkarma; también es adoptar un estilo de vida, mejorar la calidad de vida, como se indica en los yamas y niyamas.

¿Qué son los yamas y niyamas? Son la conciencia y la adhesión a ciertas cualidades e ideas que pueden elevar la mente humana, las emociones, el carácter, la psique y la personalidad. Te conviertes y eres reconocido como una buena persona. Si desarrollas la calidad de ahimsa, la no violencia, emanarás compasión. Si desarrollas la calidad de satya, la veracidad, emanarás el amor. Si adoptas la cualidad de aparigraha, no posesividad, expresarás simplicidad e inocencia. Cada yama y cada niyama destacarán una cualidad de la personalidad humana. Cuando esa cualidad se resalta, se convierte en parte de tu expresión, comprensión, acciones, comportamiento, actitud y vida. Por lo tanto, el yoga no es sólo un conjunto de técnicas; también es un estilo de vida, conocido como el estilo de vida yóguico.

Más allá de ser un estilo de vida, el yoga es también una filosofía de vida que le da fuerza a tu carácter mental; una esperanza a la que aferrarse y una motivación para experimentar algo mejor de lo que has experimentado hasta ahora. De esta manera, se convierte también en una filosofía. Por lo tanto, el yoga es una técnica, una forma de vida y una filosofía. La corriente subyacente de estos tres aspectos del yoga es el esfuerzo personal que uno pone en el sadhana. La sadhana es una voluntad de actuar.

¿Qué es la acción? Cuando practicas una asana, es una acción. Cuando te levantas por la mañana, es una acción. Cuando meditas, es una acción. Cuando estás en silencio, es una acción. Cuando estás comprometido en cualquier actividad, estás en acción. La pasividad también es acción. Esto es lo que dice el Bhagavad Gita. Krishna le dice a Arjuna que la acción y la inacción son dos caras de la misma moneda. No hay tal cosa como la inacción. Cuando estás sentado en silencio, estás haciendo un esfuerzo por sentarte en silencio. Cuando disfrutas de la naturaleza y la belleza, tus percepciones aprecian activamente la belleza. No puedes decir que no estás haciendo nada; tus sentidos y tu mente están involucrados. Incluso cuando estás en un estado de depresión, sigues activo: tus pensamientos están activos, estás consciente del proceso que está ocurriendo en la mente. Incluso cuando duermes es karma; es una acción que está siendo realizada por el cuerpo, por tí como persona. No hay inactividad. Por lo tanto, si piensas en el karma como actividad e inactividad, entonces no hay tal cosa como inactividad; la vida no es más que un karma continuo. El hilo subyacente, la conexión, es el sadhana, la motivación para actuar.

Claridad de la mente

Si uno sigue la sadhana del yoga, hay grandes posibilidades, siempre y cuando no mida todo en términos de dinero y poder. Parece que hoy, debido al entorno, todos piensan en términos de dinero y poder. El yoga no es anti-dinero y poder; El yoga es pro-tú. No está en contra del materialismo, ¿por qué renunciar al materialismo? Se puede decir que dispersa la mente, pero ¿quién permite que la mente se disperse? Si la mente se dispersa, significa que no hay claridad mental. Si hay claridad mental, la mente no será dispersada. Si sabes a dónde tienes que ir, entonces no importa cuántas paradas hagas en el camino, en cada parada sabrás que todavía tienes que ir más allá.

Tienes que establecer una meta. Tienes que viajar desde esta ciudad a esa ciudad. Miraste el mapa, sabes cuáles son buenos lugares para detenerte, pero finalmente tienes que llegar a la ciudad de destino. Por lo tanto, no importa dónde te detenga, todavía desearás seguir avanzando. Lo haces como cuando hay claridad en tu vida. Si hay claridad, ¿cómo puede incluso el materialismo distraer a alguien? Para obtener esa claridad, la sadhana es imprescindible.


- Texto: Swami Niranjanananda 
- Fuente: revista "Atmabhava"

viernes, 1 de marzo de 2019

YOGA PARA ESTUDIANTES por A.G. Mohan y el Dr. Ganesh Mohan

La ciencia del yoga es el vínculo entre el propósito y el tipo de práctica. El arte del yoga es el vínculo entre la persona (quién) y su propósito (por qué) utilizado para definir su práctica (qué). Esto se debe a que los medios específicos empleados pueden variar dependiendo de la persona. Podríamos decir que la observación, el análisis y la comprensión de la interconexión entre las fuerzas físicas y mentales constituye la esencia de la ciencia del yoga. El arte del yoga implica la evaluación de las necesidades del estudiante (es decir, los vínculos entre la persona y el propósito), así como la observación y adaptación de la práctica (los vínculos entre la persona y la práctica). El objetivo es diseñar una práctica para un propósito, teniendo en cuenta a la persona.

Restablecer el equilibrio
El arte del yoga implica la restauración del equilibrio y la armonía mediante la oposición, la igualación o el aumento de las diversas fuerzas, en todos los niveles, para esa persona. En todos los casos, la planificación adecuada de la práctica comienza con el propósito (necesidades) y la evaluación de la persona. Las decisiones específicas sobre qué se debe enseñar, cómo, de qué manera, y así sucesivamente, deben seguir a partir de entonces. ¿La persona que? La más importante de las consideraciones, pero, desafortunadamente, la que más se olvida es: "¿Quién es el estudiante?"

Cada alumno es único, con un conjunto único de cualidades personales y un punto de partida único. En yoga, la enseñanza de métodos y técnicas debe adaptarse al estudiante y no al revés. Es muy importante darse cuenta de que la enseñanza es para aquellos que están siendo enseñados y no para el maestro, ni para hacer una buena aparición en una situación pública. De lo contrario, asana se convierte simplemente en la imitación servil de la forma externa, careciendo por completo de conexión con una persona en particular.

Las preguntas relacionadas con la persona incluyen: ¿Quién es la persona que practica? ¿Cuál es la capacidad del alumno? ¿Cual es su edad? ¿Qué tan en forma está ella? ¿Cuál es el estado de su salud? ¿Cual es su profesión? ¿Cuánto tiempo tiene para una práctica de yoga? ¿Qué sugerencias podrían ser aceptables para él? ¿Qué tan motivado está? ¿Cuáles son sus creencias? ¿Me escuchará ella? El propósito de una práctica de yoga puede ser similar en dos estudiantes, pero la misma enseñanza no será óptima para ambos porque son personas diferentes.

El propósito - ¿Por qué? 
La práctica del yoga puede ser para cualquiera (o más) de una serie de propósitos discretos, que incluyen: buscar la libertad de una enfermedad con la que estamos actualmente afectados (curativo); buscar liberarse de una enfermedad por venir (preventiva); buscar la libertad de los colores de la mente; o, más generalmente, para transformar los hábitos de nuestra propia mente. Las preguntas relacionadas con el propósito incluyen: ¿Por qué esta persona quiere practicar yoga? ¿Cuál es el objetivo de la práctica? A veces, un estudiante no tiene un objetivo claro para una práctica de yoga, pero un buen maestro puede ayudar a un estudiante a determinar un propósito o propósitos que sean apropiados para él. Lo que un estudiante quiere de una práctica de yoga puede no ser, de hecho, lo que necesita.

La práctica - ¿Qué? 
La práctica es el medio específico utilizado para cumplir el propósito particular teniendo en cuenta a la persona. En otras palabras, los detalles reales de la práctica deben decidirse en función de la persona y su propósito específico. La personalización hace posible aplicar asanas a cualquier persona, de una manera que se adapte de manera única a esa persona. De hecho, la idea que subyace a la personalización es que la forma ideal de la asana es de poca importancia. El bienestar físico y mental es la meta.


- Texto: A.G. Mohan y el  Dr. Ganesh Mohan
- Fuente: "The Hindu"
- Traducciòn al español de Ishvara Puri Dasa
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