"La ciencia del Yoga no ofrece ninguna nueva religión, ofrece una metodología. A través de ella puedes entenderte mejor en todos tus niveles, incluyendo tu bienestar físico, tus acciones, tu proceso mental, emociones y deseos. Además comprenderás cómo te relacionas con el mundo. Esta ciencia crea un puente entre las condiciones internas y externas de la vida. El yoga es una forma de mejorarte a ti mismo, de entender tus estados internos". - Swami Rama

martes, 11 de diciembre de 2018

EL USO DEL CONTROL VOLUNTARIO DE LA RESPIRACIÒN EN LAS ASANAS por Srivatsa Ramaswami

La primera instrucción que recibí de mi gurú en la práctica de asanas fue “inhala”. Sri Krishnamacharya había empezado a venir por las mañanas a nuestra casa para enseñar a mi hermano. Al cabo de unos días, entré en la habitación para unirme a mi hermano y mi padre. Todos estábamos de pie en Tadasana Samasthiti, y Sri Krishnamacharya tenía la cabeza hacia abajo, posición por defecto que se daba en la primera instrucción. “inhala despacio con un sonido sibilante y una sensación de rozamiento en la garganta y eleva los brazos”, dijo (en Tamil y un poco en inglés) y elevó sus brazos inhalando lentamente. La inhalación comenzó cuando comenzó el movimiento de los brazos y continuó durante todo el movimiento hasta que llegó arriba y lo completó. , entrelazó los dedos, giró las palmas de las manos hacia arriba y le dio un buen estiramiento a todo el cuerpo. Nosotros seguimos la indicación. Después de permanecer un momento, indicó “exhala”. Dijo “exhala y baja los brazos lentamente”. Empezó la exhalación con el sonido sibilante y sincronizan el movimiento hacia abajo de los brazos con la respiración. Siguiendo fielmente la respiración añadió un par de movimientos más y con eso completó las instrucciones básicas sobre la respiración en los vinyasas. Me enseñó de esa manera durante el tiempo que estudié con él, tres décadas, y por lo que yo sé, no enseñó a nadie de otra manera.

Estaba intimidado por la suavidad, el fluir y la amplitud de su respiración. Su pecho se hinchaba como un globo, una expansión cómo nunca había visto. Recogía la cara hacia el esternón, pareciendo que se hacía más pequeña en contraste con la expansión de su torso. De la misma manera, durante su exhalación completa, los músculos abdominales se introducían en la cavidad abdominal y el diafragma en la cavidad torácica. Fue la primera vez que vi a un yogui haciendo movimientos completamente coordinados con la respiración, sin ninguna restricción y tan completa. Me recordó un capítulo que leía cuando era joven. Mi madre me había dado un pequeño ejemplar en Tamil del Balaramayana (Ramayana para niños). En él se hacía referencia al episodio en el cual Anjaneya se preparaba para saltar sobre el océano Índico para alcanzar la costa de Lanka en búsqueda de Sita, la mujer de Rama. Para conseguir ese salto inmenso en beneficio del Señor Rama, subió a una colina y respiró profundamente, expandiendo su pecho como un océano y controlando la respiración en el pecho. Solía imaginarme a Anjaneya en lo alto de la colina con un torso peludo hinchado como un globo, y esa imagen volvía a mi mente viendo a ese extraordinario yogui. 


 cakrasana
Siempre que hago mención a la respiración en los asanas y los vinyasas, tengo la sensación de que la gente, generalmente, no pone mucha atención al aspecto de la respiración. Hay algunos que, irónicamente dicen, “siempre respiramos cuando hacemos asanas, ¿no lo hacemos todos?”. Hay otros que dicen que respiran lento y sin precipitación. Algunos practican posturas respirando con dificultad o al punto de jadear y algunos practicantes de mucho tiempo parecen desarrollar un “segundo aliento”. Evidentemente un gran número de personas que practican asanas de forma vigorosa dejan la respiración que siga su propio curso. Hace unos años estaba dando un taller de fin de semana sobre vinyasa krama. Daba a los participantes pausas intermitentes para descansar, ya que veía que muchos no eran capaces de controlar la respiración o que no ponían atención a la respiración, tal vez porque no estaban acostumbrados. Pero uno de ellos, sudando y respirando con gran dificultada, se opuso a tomar los frecuentes descansos, diciendo que ya había calentado y no quería dejar que su cuerpo se enfriara. Así que se quedó de pie haciendo surayanamaskaras, mientras los demás descansaban en savasana para permitir que la respiración se normalizara. Pero lo que quiero indicar es que la respiración en la práctica de asana que aprendí de mi gurú implicaba un control total de la respiración durante toda la práctica. La respiración siempre seguía al movimiento, había una sincronización perfecta entre la respiración y el movimiento. Respirar bajo el control involuntario o autónomo del sistema nervioso simpático y parasimpático es conocido como “swabhavika prayatna” o respiración natural. En éste, el cuerpo, o más concretamente el vritti normal de chitta (samaanya o saamaanyakarana vritti) ajusta la respiración dependiendo de las necesidades del cuerpo. Según los comentarios sobre el Taittiriya Upanishad que explican el Pranamaya kosa, se dice que las fuerza más importantes, prana y apana, se cree que están relacionadas con puraka y rechaka y están controladas por udana. Pero en vinyasa krama como Sri Krishnamacharya lo enseñó, la respiración es puesta bajo control voluntario y manteniendo este control durante toda la práctica de asana. Se puede decir que los yoguis mantienen un buen control sobre udana. De manera que durante media o una hora de práctica de asana y después durante la práctica de pranayama la respiración se mantiene completamente bajo el control del yogabhyasi. El yogui dice que cuanto más se tiene a la respiración bajo control, más se puede tener a chita bajo control voluntario. Los yoguis toman este camino, para lentamente controlar la mente y el corazón. Cuando a través de conseguir el control sobre una función básica (en este caso la respiración), se tiene control sobre el centro cortical superior, y es posible tener el control de las demás funciones básicas como por ejemplo el corazón. Por lo tanto, un yogui que usa la respiración voluntaria bajo control en la práctica de asanas y la continúa con una buena práctica de pranayama, tiene una preparación mucho mejor para la meditación que alguien que practica asanas con la respiración involuntaria y sin hacer pranayama.

El uso de la respiración en las asanas junto con la variación de los vinyasas tiene otras ventajas importantes. En vinyasa krama se puede hacer de 5 a 6 movimientos por minuto, y en 30 minutos se pueden hacer unos 150 movimientos. Haciendo cada vinyasa un par de veces, se pueden hacer unos 75 vinyasas, muchos menos si se tiene que tomar descansos para recuperar la respiración. Hay muchos practicantes experimentados que pueden practicar vinyasa durante media hora sin la necesidad de descansar en savasana debido al acortamiento de la respiración, que provoque la incapacidad de mantener un ritmo de respiración lento aceptable, de unos 5 segundos al menos por inhalación y exhalación. Eligiendo cuidadosamente vinyasas apropiados para la práctica personal, será posible alcanzar cada “rincón y grieta” del cuerpo. El movimiento lento, y el estiramiento/contracción ayuda a exprimir la sangre usada hacia el sistema venoso ayudado por el efecto del bombeo muscular de los diferentes músculos y tejidos. Simultáneamente la respiración profunda ayuda a acentuar el efecto de bombeo respiratorio y que el corazón succione más sangre venosa. Por eso, practicando asanas, vinyasas y la sincronía de la respiración ayudan a mejorar considerablemente la rakta sanchara, reduciendo el esfuerzo del corazón y su trabajo suplementario.

Sri Krishnamacharya solía usar la respiración con sensatez, alternando el kriya entre brahman y langhana kriyas, e intercalándolos con kumbhakas después de rechaka (exhalación) o puraka (inhalación) ocasionalmente. Normalmente las flexiones hacia delante, las torsiones, las flexiones laterales, redondear la espalda, arrodillarse, etc., se hacían exhalando o con langhana kriya que facilitan la contracción del abdomen y a realizar estos movimientos más fácilmente. Los arcos, los movimientos expansivos como elevar/estirar los brazos o las extremidades inferiores, elevar la cabeza y mirar hacia arriba se realizaba con la inhalación lenta y sincronizada o brahmana kriya. Brahmana kriya en los arcos y extensiones ayuda a incrementar un poco el espacio intervertebral de la zona torácica y es muy beneficioso para la médula espinal ya que contiene una gran cantidad de nervios. Pero según mi gurú hay algunas excepciones. La gente con hipertensión, con obesidad, tensión, o mayor se recomienda que realicen estos movimientos usando langhana kriya. Hace unos años, en los 80, escribí una serie de artículos en una revista india llamada “Reseña india”. En un artículo, creo que era en el de salabhasana, mencioné que el movimiento de extensión de la columna se podía realizar con la exhalación ya que yo lo prefería. Cuando mi gurú leyó el artículo, me pidió que lo cambiara a brahmana kriya, ya que era la respiración correcta para ese movimiento y lo que yo hacía era una excepción permitida. Él era muy claro sobre el uso de la respiración controlada en la práctica de asanas. También modificaba la respiración para ajustarla a las necesidades individuales cuando la gente venía por motivos terapéuticos. La respiración en los movimientos de los asanas era una herramienta muy importante que usaba mientras trataba a los pacientes.

 Buddhasana


Patanjali en sus Yoga Sutras no proclama que su trabajo sobre los Yoga Sutras fuera creación suya sino que estaba basado en la tradición según los Vedas (anusasana). Al igual que Sri T. Krishnamacharya destacó que el uso único de la respiración consciente por la que abocaba en la práctica de asana no fue innovación suya, sino que estaba basada en textos tradicionales y fuentes fidedignas como Vriddha Satapata y los Yoga Sutras. Pruebas adicionales que apoyaron este enfoque fueron el Navya Nyaya y también Vachaspati Mishra Tattva Vaicaradi, comentario de los Yoga Sutras. Ya he escrito sobre ello, pero es útil repetirlo.

En los Yoga Sutras, la frase de dos palabras, prayatna saithilya (YS II) tiene mucho significado. Prayatna es una palabra que se usa para indicar esfuerzo, pero los textos antiguos como (navya) nyaya explican que el esfuerzo puede ser de tres tipos, pravritti, nivritti y jivana prayatna. Pravritti y nivritti son actividades que se realizan para conseguir lo que se quiere conseguir o evitar, respectivamente. Patanjali usa el término chitta vritti y los agrupa en 5 tipos. Pero los cittavritti también se pueden clasificar como se ha indicado anteriormente. Pero además de los chitta vrittis mencionados anteriormente (de 5 tipos o de 2 tipos), la chitta está involucrada incesantemente en otro vritti que los samkhyas llaman samanya vritti o samaya karana vritti, que es el esfuerzo permanente de preservación. De ahí que la actividad pránica se llame samanya vritti y en nyaya la llaman jivana prayatna o esfuerzo vitalicio. Por lo que en los sutras mencionados la palabra prayatna no se refiere a pravritti o nivritti, ni tampoco a los movimientos corporales normales que se hacen en la práctica de asana, sino a samanya vritti o jivana prayatna o dicho sencillamente “respirar”. Vachaspati Misra en su comentario sobre los Yoga Sutras corrobora esta interpretación sobre prayatna como actividad pránica. Dice “samsiddhika hi prayatnah sarira dharkah”. Dice que ese samsiddhika o el esfuerzo innato o esfuerzo (del practicante de yoga) es sarira dharakah o eso que mantiene al cuerpo. ¿qué esfuerzo innato mantiene al cuerpo? Eso es la respiración. La raíz de la palabra dharaka, “dhru” es usada para referirse la función de prana en uno de los upanishad más importantes llamado Prasnopanishad. En él hay un episodio interesante. Una vez todos los órganos del cuerpo, ojos, oídos, etc., comenzaron a discutir sobre cuál de ellos era el más importante. La discusión alcanzó un crescendo cuando el innocuo e incesantemente trabajo de prana intervino para decir que él, el prana, se divide en cinco fuerzas diferentes que sostienen y mantienen el cuerpo y esto era lo principal. Se usa el término “dharayshyami (sostengo)” que tiene la misma raíz (dhru que sostener o mantener) usado por Vachaspati Mishra en el comentario de los Yoga Sutras, sarira-dharaka. Los órganos sensoriales eran incrédulos y se lo dijeron a Prana. De manera que prana para demostrar que tenía razón reunió todas sus fuerzas y comenzó a dejar el cuerpo. De repente todos los sentidos empezaron a perder sus soportes y se dieron cuenta de cómo dependían de prana fundamental. Todos se postraron a los pies de Prana le suplicaron que no abandonara el cuerpo. Por lo que según mi gurú el término prayatna mencionado en el sutra no se refiere al esfuerzo físico asociado a los movimientos de los miembros cuando se hacen asanas sino a la respiración misma.

Habiendo explicado que prayatna en este contexto se refiere a Jivana prayatna o al de sariradharaka o prana/respiración, Vachaspati Mishra continúa explicando otro elemento importante de la enseñanza de Patanjali, a saber, saithilya, que significa suavizar. La instrucción aquí es que la respiración debe ser suave, y únicamente puede ser conseguido a través de controlar la respiración. Como tenemos dos centros de control respiratorio, la respiración puede ser de dos tipos. Uno está bajo el control del sistema nervioso autónomo con un mando voluntario muy limitado, en el que el SNS (sistema nervioso simpático) se encarga de la inhalación y el SNP (sistema nervioso parasimpático) de la exhalación a través de sus respectivos centros respiratorios. Pero la respiración también puede estar controlada por el córtex cerebral cuando de manera voluntaria tomamos el control del proceso respiratorio. Por lo que aquí tomamos el control de la respiración cuando hacemos lo diferentes movimientos o vinyasas. El mensaje principal es que la respiración si es involuntaria se ajustará a las necesidades metabólicas, ralentizando cuando se descansa, acelerando cuando se está bajo estrés físico como levantar pesas o haciendo Yoga como si fuera un entrenamiento. Pero en la práctica de asanas, conforme a este sutra, estaría bajo control voluntario, haciendo los movimientos con la respiración bajo control y voluntariamente.

Vachaspati Mishra lo explica de manera hermosa. Dice que la natural/involuntaria (swa-bhavika) prayatna o respiración no ayudará a conseguir la postura, sino que será un inconveniente.

“upadeshta vyaasanasya ayam asaadhakah, virodhi cha swaabhavika prayatnah”

Por lo que hay que controlarla voluntariamente y hacerla suave (saithilya) que es lo que Sri Krishnamacharya hizo. Aquí está la cita textual de Vachaspati Mishra:

“tasmaat, upadhishta niyama asanam abhyasataya svaabhaavika prayatna saithilyaatma asteyah, naanyata upadishta aasanam sidhyati iti| swaabhaavika prayatna saithilyasya aasana siddhi hetuh|” Por lo tanto cuando pretendemos intentar un asana, la respiración se debe hacer suave/controlada, de ninguna otra manera el asana que intentamos puede ser perfecta. De este modo la causa de siddhi en asana es, de hecho, hacer la respiración natural suave (controlándola).

Para reforzar este concepto, Patanjali añade que la mente debe estar concentrada en la respiración, señalando que la respiración debe ser consciente o de forma voluntario y no permitir una forma automática. Y aquí usa la palabra ananta para indicar respiración. La palabra ananta puede dividirse como la mayoría de la gente hace an+anta. El prefijo “an” significa “no” que rima con el prefijo inglés “un” que significa “no”. Anta significa fin o límite, de modo que ananta significaría infinito o sin límites, por lo que normalmente se traduce como infinito y así muchos comentaristas recomiendan concentrarse en el infinito. Sin embargo la palabra ananta, aquí se debería dividir más apropiadamente como una palabra deriva de la raíz “ana” respirar (ana, svase) como prana (para+ana, vyana vi+ana, etc.). El sufijo “ta” indicaría que lo contiene, de modo que ananta es contener o controlar la respiración. “Prayatana saithilya ananta samapatthibhyam” es el sutra que explica cómo usar la respiración en la práctica de asanas. La instrucción alta y clara es que se debe tener la respiración bajo control voluntario mientras se realizan las asanas y no permitir el control autónomo. También se conoce a Patanjali como la encarnación de nagaraja o la cobra real llamada ananta. Se dice que las cobras viven de la respiración, es por supuesto, una creencia mitológica. De modo que algunos dicen que hay que tener la imagen de anata o Patanjli en la mente mientras se practican asanas, una forma simbólica de decir “concentrarse en la respiración”.

Siempre que alguien diga que practica Hathayoga, tengo que preguntarle urgentemente si hace algún tipo de trabajo respiratorio como pranayama, porque hatha yoga es pranayama según Brahmananda, el comentarista del Hathayoga Pradipika. De modo que se ha controlado la respiración en la práctica de asanas, como se ha discutido anteriormente y también se practica pranayama, quiere decir que el yogabhyasi está controlando totalmente su respiración durante todo el tiempo que dura su práctica de hathayoga, después de todo el hathayoga es una actividad que tiene bajo control total la respiración tal como lo muestran los Yogasutras y la definición de Hathayoga de Brahmananda. Cuando algunas veces se perdía el control de la respiración, Sri Krishnamacharya pedía al alumno que se tumbara en savasana y que recuperara la respiración antes de continuar con la práctica de asanas. Algunos necesitan más pausas de descanso, otros menos y algunos apenas. Así era cómo Sri Krishnamacharya me enseñó Yogasanas durante décadas, teniendo total control de la respiración mientras practicaba asanas y aplicando el uso de la respiración cuidadosamente a diferentes personas y circunstancias y en diferentes movimientos/vinyasas.



Fuente: artículo original de S. Ramaswami, traducido al español por Oscar Montero.

CONTROLANDO LA MENTE por Srila Bhakti Pramode Puri Goswami Maharaja - parte 1

En el Vedanta-Sara se ha escrito que el ser interior (anthakarana) está compuesto de mente, inteligencia, ego y citta (mano budhir ahamkaras cittam karanam antaram). El intelecto (buddhi) es el aspecto del ser interno (anthakarana) que establece la certidumbre, mientras que la mente (manas) es el aspecto del ser interno cuya función es aceptar y rechazar.

La palabra citta está en el participio pasado de la raíz verbal cit, que significa “conocer” o “estar consciente”. En tal sentido, citta es ese aspecto del órgano interno por el cual uno es consciente de sí mismo o en mérito al cual se desarrolla el convencimiento. Es de tal modo un sinónimo de la mente, como lo expresa Sayana en su comentario al Rgveda (1.165.11): “Vuestro citta es como el viento deslizante”. (tava cittam vata iva dhrajimanah).

En sánscrito, hay numerosas palabras utilizadas como sinónimos para “mente” (manas), incluyendo citta, cetas, hrt, hrdaya (“corazón”), svanta (“ser interno”), anangaka (“desmembrado”) y en otros casos, anga (“miembro”).

La palabra manas se define como sigue: “La mente es eso por lo cual se perciben o reconocen las cosas (manute budhyate’neneti manah)”. Es uno de los elementos del cuerpo sutil o linga-sarira.

Este cuerpo sutil posee 17 elementos diferentes: los cinco sentidos cognoscitivos, los cinco sentidos de la acción, los cinco aires, la mente y la inteligencia.

El Vedanta-Sara brinda por su parte la siguiente definición de la mente (manas).

mano nama sankalpa-vikalpatmika’’ntakharana-vrttih
manas tu jñanedriyaih sahitam sat mano-maya-koso bhavati

“La mente es la función del ser interno relativa a la decisión (sankalpa) y la indecisión (vikalpa). Junto con los sentidos cognoscitivos (jñanendriya), conforma la envoltura mental (manomaya- kosa)”. 
                                                                                                                                  (Vedanta-sara 62.68)

A la mente se la considera uno de los sentidos de la acción y uno de los sentidos para adquirir conocimiento. Puesto que depende de los ojos y demás sentidos cognoscitivos (la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato), se la considera uno de ellos. Por otro lado, puesto que es la directora de los demás sentidos de la acción (el habla, las manos, los pies, los órganos reproductores y los órganos excretores) también puede ser incluida entre ellos.

Los sentidos del conocimiento (como ser la vista) recogen las impresiones generales de los objetos externos y la mente seguidamente aporta las peculiaridades. De tal modo, la mente es denominada sankalpãtmaka, que significa el arte de escoger o decidir (vivecana). En otras palabras, la mente está constantemente atravesando y escudriñando los datos que recibe por medio de los sentidos, aceptando o rechazando lo que reúne.

Una de las muchas transformaciones de la modalidad de la bondad (sattva-guna) es la mente. La primera transformación de la naturaleza o manifestación, es el Mahat-tattva. En el Sankhya-Karika se declara que la mente emerge del Mahat-tattva (mahad-akhyam adyam karyam tanmanah) (1.71)

 Srila B.P. Puri Goswami Maharaja

LA MENTE DE ACUERDO AL SEÑOR KAPILADEVA

En el Tercer Canto del Srimad-Bhagavatam, el Señor Kapiladeva instruye a su madre Devahuti en la filosofía teísta Sankhya. Ciertas enseñanzas suyas sobre la mente son en muchos sentidos similares a la descripción dada en el Sankhya-karika. Kapila enseña que la mente es una de las cuatro funciones del ser interno o antahkarana. Estas cuatro funciones se conocen como citta (“conciencia contaminada”), ahankãra (ego), buddhi (inteligencia) y manas (mente). Conforme al Señor Kapila, el Mahat-tattva se manifiesta luego dentro del cuerpo como el ego, seguidamente la inteligencia y finalmente como la mente.
                                                                                                                  (Srimad-Bhagavatam 3.26.14)

A los fines de purificar estos elementos, las cuatro Deidades del Caturvyuha aceptan la posición de gobernarlos. Vasudeva es en tal sentido el adhisthatr-devata o deidad regente de citta, Sankarsana del ahankara, Pradyumna del buddhi y Aniruddha de manas. A nivel material, las siguientes Deidades presiden sobre los mismos elementos sutiles: Vishnu, Rudra, Brahma y Candra. (Ver también Srimad-Bhagavatam 3.26.21, comentario de Visvanatha Cakravarti Thakura).

De acuerdo al sistema Sankhya, existen cinco grandes elementos (maha-bhuta): aire, tierra, agua, fuego y éter, que evolucionan en los cinco objetos de los sentidos: aroma, sabor, vista, tacto y sonido. Estos son seguidos por los cinco sentidos correspondientes del conocimiento, a saber, el olfato, el gusto, la visión, sentir y oír y los cinco sentidos de la acción: el habla, las manos, los pies, los órganos excretores y los órganos reproductores.

La suma de los cuatro sentidos sutiles del ser interno (ego, mente, inteligencia y conciencia) son los 24 elementos o tattvas, a los cuales se añade a veces el tiempo (kala), totalizando 25. Una clasificación más amplia suma a la entidad viviente individual, la jiva, la propia naturaleza (prakrti) y la Superalma (el purusa) como elementos añadidos, totalizando 28.

El elemento vigésimo quinto, el tiempo, indica la acción de la Persona Suprema que activa la
naturaleza material (aún no diferenciada por las acciones de las tres modalidades). La propia palabra kãla deriva de la raíz verbal kal, que significa “impeler” o “incitar”. Se explica que el tiempo es el poder de Dios. El mismo aspecto del Señor Supremo que, en mérito a Su potencia obra como la Superalma, morando en el corazón de toda criatura sensible, está plenamente presente externamente, imperando sobre los 24 elementos de la creación material, en la forma del tiempo.

Fuera de la percepción de las almas individuales con su diminuto conocimiento, las facultades del Señor Supremo en la forma del tiempo, ponen en movimiento a las tres modalidades de la naturaleza material. En ese momento, El coloca a las almas individuales en la naturaleza material. Este proceso lo explica el Señor Mismo en la Bhagavad-gita, donde declara:

mama yonir mahad brahma
tasmin garbham dadamy aham
sambhavah sarva-bhutanam
tato bhavati bharata

“Toda la naturaleza material, también conocida como Brahman, es impregnada por Mí con
los seres vivientes; así pues, Yo hago posible su existencia encarnada”.
                                                                                                                                                     (Gita 14.3)

Tras haber sido fecundada por el Señor, la energía material presenta el Mahat-tattva en una forma dorada refulgente. Este Mahat-tattva luego sobrelleva varias transformaciones causadas por los efectos de las tres modalidades de la naturaleza, a saber, la pureza (sattva), la pasión (rajas) y la oscuridad (tamas), y como resultado de estas transformaciones, sus correspondientes tipos de egos dotados de capacidad de acción, llegan a ser. La mente es un subproducto del ego en la modalidad de la bondad, los diez sentidos son subproductos del ego en la modalidad de la pasión, los cinco objetos de los sentidos y los cinco elementos burdos son los productos del ego en la modalidad de la oscuridad. El segundo de los Purusas, Sankarsana, también llamado Anantadeva, es según los eruditos la causa de la mente, los sentidos y los cinco elementos primarios. (Consultar también Srimad-Bhagavatam 3.26.23-25)

La mente es el subproducto de la acción del ego en la modalidad de la bondad, en el Mahat-tattva. La función de la mente es aceptar y rechazar. La operación de esta función resulta en el deseo. La inteligencia (buddhi) es un subproducto del ego rajasika; en su forma elemental, la inteligencia es el reconocimiento de las cosas (dravya-sphurana-vijñanam) y en tal sentido obra como un auxiliar de los sentidos (indriyanam anugrahah).

Cuando el aspecto del ego material en la modalidad de la oscuridad es puesto en movimiento por la proeza del Señor en la forma del tiempo, los cinco objetos de los sentidos (aroma, sabor, vista, tacto y sonido) llegan a ser. A partir de éstos evolucionan los cinco grandes elementos. El universo todo en sus manifestaciones microcósmicas y macrocósmicas es el resultado de interacciones de todos estos elementos. Sin embargo, si el Alma Suprema no se hallara presente dentro de todo lo creado, nada sería creado ni mantenido.

El cuerpo material se conoce como el campo y la entidad viviente que habita dentro del cuerpo es llamada el conocedor del campo. El Señor Supremo, sin embargo, es omnisciente y omnipotente, el conocedor de todos los campos en cada uno de los infinitos universos. Así pues, si no establecemos una relación con El, luego no hay posibilidad de que ocurra ninguna auto-purificación real.

LA MENTE, EL SER Y EL SER SUPREMO

No debe confundirse a la mente con el ser. El ser espiritual o alma, no debe confundirse con la mente. Si bien el alma es una chispa de energía espiritual consciente, la mente meramente refleja su conciencia. La mente depende de la presencia del alma jiva para poder funcionar; no posee una existencia independiente. Podemos hablar sobre “mi mente”, pero nunca escuchamos decir a nadie “Yo soy la mente”. El ser es el observador y la mente es lo observado. Por consiguiente, el ser debe comprenderse como categóricamente diferente de la mente.
El alma está compuesta de conciencia; la mente, de materia inconsciente. La conciencia es autoiluminadora, mientras que la materia no tiene poder para iluminar. Los lógicos dicen: “El alma se conecta con la mente, la mente con los sentidos, los sentidos con sus objetos (de los sentidos). En consecuencia, es a través de este proceso que se adquiere conocimiento”. (atma manasa yuñjate mana indriyena, indriyam visayena, tasmad adhyaksa ity-ukta-disa jñanam jayate - Nyayadarsana).

Sin la conciencia como sostén, los sentidos no pueden adquirir conocimiento de ningún objeto sensorial. Por consiguiente, solo el alma actúa como director, entrando primero en contacto con la mente, que seguidamente actúa a través de los sentidos para contactar los objetos de los sentidos.

Así pues, mediante la mente, el ser no solo acredita conocimiento sino que experimenta asimismo la felicidad y aflicción materiales. Sin la mente, el ser no sería consciente de la felicidad o aflicción sensuales. En tal sentido, el Nyaya-vrtti expresa: “La mente es el sentido capaz de aprehender la felicidad y la aflicción (sukhady-upalabdhi-sadhanam indriyam manah)”.

En contraste, en el Bhagavad-Gita (2.24) Krishna dice que el alma jiva es sempiterna, capaz de transmigrar por todas las especies, fija, inamovible y sin comienzo (nityah sarva-gatah sthanur acalo’yam sanatanah). El alma es innaciente, eternamente inmutable, libre de deterioro y libre de las seis clases de transformaciones de la materia; no es matada cuando el cuerpo es matado (Gita 2.20: ajo nityah sasvato’yam purano na hanyate hanyamane sarire).

El ser individual o alma está asimismo eternamente relacionado con el Alma Suprema, el
Paramatma. Hay gran cantidad de versos en el Bhagavad-Gita que distinguen al alma individual de su amo eterno, el Señor Supremo. El Señor Mismo expresa: “Yo soy el origen primigenio de todos los seres celestiales y grandes sabios”. (Gita 10.2 - aham adir hi devanam maharsinam ca sarvasah: “Aquel que Me conoce como innaciente, el origen de todo y el Señor Supremo de todos los seres...” (yo mam ajam anadim ca vetti loka-mahesvaram - Gita 10.3): “Yo soy la causa original de todas las cosas y todo surge de Mí” (aham sarvasya prabhavo mattah sarvam pravartate - Gita 10.8); “Solo Yo soy la causa de la generación del mundo entero así como la causa de su disolución” (aham krtsnasya jagatah prabhavam pralayas tatha - Gita 7.6); “Yo soy el padre de este universo, la madre, quien concede los frutos de todas las acciones, el antepasado y el objeto de todo el conocimiento” (pitaham asya jagato mata dhata pitamahah - Gita 9.17)

mattah parataram nanyat
kiñcid asti dhanañjaya
mayi sarvam idam protam
sutre mani-gana iva

“¡Oh Arjuna! No hay nada superior a Mí. Como gemas enhebradas en un collar, la creación toda depende de Mí”.
                                                                                                                                                        (Gita 7.7)
gatir bharta prabhuh saksi
nivasah saranam suhrt
prabhavah pralayah sthanam
nidhanam bijam avyayam

“Y ciertamente Yo soy la meta de todos, el sustentador, el controlador, el testigo, el refugio, el guardián y el bienqueriente incondicional. Yo soy la creación, la disolución y el sustento. Yo soy la reserva y la simiente, la Persona Suprema eterna”.
                                                                                                                                                     (Gita 9.18)
Arjuna responde asimismo confirmando las declaraciones del Señor:

param brahma param dhama
pavitram paramam bhavan
purusam sasvatam divyam
adidevam ajam vibhum

ahus tvam rsayah sarve
devarsir narada tatha
asito devalo vyasah
svayam caiva bravisi me

“Oh Señor, Tú eres la Verdad Absoluta Suprema, el refugio supremo y el salvador supremo. Todos los sabios prominentes como ser Devarsi Narada, Asita, Devala y Vyasa, Te han descrito como la Persona Suprema eternamente auto-manifiesta, auto-iluminadora, el fundamento de toda majestad todopoderosa y el origen de cuyo divino juego todo emana y ahora Tú estás presente ante mí declarando todo esto”.
                                                                                                                                              (Gita 10.12-13)
svayam evatmanatmanam
vettha tvam purusottama
bhuta-bhavana bhutesa
devadeva jagatpate

¡Oh Persona Suprema, Oh Padre universal, Oh Señor de todos los seres, Señor de todos los dioses, Señor del universo! Solo Tú puedes conocerTe verdaderamente a Ti Mismo a través de Tu potencia cognoscitiva pura”.
                                                                                                                                                   (Gita 10.15)

Atento a las conclusiones de los Upanisads, el Bhagavad-Gita expresa además:

nityo nityanam cetanas cetananam
eko bahunam vidadhati kaman
ye atmastham anupasyanti dhiras
tesam santih sasvati netaresam

“Solo existe un Ser Eterno Supremo entre todos los seres eternos; una sola entidad supremamente consciente entre todas las entidades conscientes. El es Aquel que cumplimenta los deseos de los muchos Sabios que meditan constantemente en El, sentado en Su trono, los que alcanzarán la perfección sempiterna; los demás, no”.
                                                                                                                          (Katha 2.2.13 y Svet.6.13)

La diferencia entre el Supremo y las almas individuales se establece además en los dos versos siguientes del Mundaka (3.1.12) y Svetasvatara Upanisads (4.6-7)

dva suparna sayujya sakhaya
samanam vrksam parisasvajate
tayor anyah pippalam svadv atty
anasnann anyo ‘bhicakasiti

samane vrkse puruso nimagno
‘nisaya socati muhyamanah
justam yada pasyaty anyam isam
asya manimãnam eti vita-sokah

“Dos amigos emplumados están sentados en el mismo árbol. Uno come las dulces fresas del árbol mientras que el otro solo observa. De la misma manera, en el árbol del cuerpo, el alma individual se sienta confundida, lamentándose constante y desamparadamente. Cuando se orienta sabiamente hacia su amigo (quien siempre es servido por los devotos), contemplándolo como su Señor, deja de lado su sufrimiento y realiza su glorioso derecho de nacimiento”.

La relación amorosa entre el Alma Suprema y el alma individual es asimismo eterna. En tal sentido, Krishna, el conocedor supremo del Veda, el objeto último del conocimiento Védico, y el autor original del Vedanta, habló amorosamente Sus enseñanzas más confidenciales y la esencia de toda la religión a Su querido amigo Arjuna, como sigue:

man-mana bhava mad-bhakto
mad-yaji mam namaskuru
mam evaisyasi satyam te
pratijane priyo’si me

“Siempre piensa en Mí, Adórame ocupándote en los servicios devocionales de oír y cantar, Sírveme en Mi forma deidad, Ofréceme tu propio ser y es seguro que llegarás a Mí. Yo te lo prometo sinceramente porque tú eres Mi amigo querido”.

sarva-dharmam parityajya
mam ekam saranam vraja
aham tvam sarva-papebhyo
moksayisyami ma sucah

“Abandonando todas las observancias religiosas relativas al sistema varnasrama, abandonando la adoración de todos los semidioses relativos a dichas actividades religiosas, ríndete exclusivamente a Mí. Está de más que temas ninguno de los malos efectos resultantes de no ejecutar los deberes permanentes y periódicos ordenados en la literatura Védica, pese a que fueron en definitiva dictados por Mí. Yo te libraré de cualesquiera pecados o impedimentos resulten de dicho descarte; no desesperes. Yo prometo por este medio que todo aquel que se entregue a Mí es liberado del pecado, es liberado del ciclo del nacimiento y la muerte repetidos y recibe todo lo que necesita para llegar a Mí”.
                                                                                                                                                   (Gita 18.66)
En otra parte del Gita, Krishna hace una promesa similar:

ananyas cintayanto mam
ye janah paryupasate
tesam nityabhiyuktanam
yoga-ksemam vahamy aham

Yo asumo personalmente toda la responsabilidad de adquirir y proteger todo lo que necesiten Mis devotos completamente dependientes. Ellos están siempre absortos en pensar solo en Mí, exclusivamente; ellos no desean nada sino estar unidos Conmigo para siempre” (9.22).

El Señor es tan afectuoso con Sus devotos exclusivos que El asume voluntariamente la responsabilidad por el mantenimiento de sus cuerpos, cuidando también de sus familias. El protege asimismo el bhajana del devoto, eliminando todos los obstáculos para su práctica. Seguidamente concede a los devotos la perfección de dicho bhajana (que es el tesoro del amor por Sí Mismo) y protege ese amor. Tal es el verdadero alcance de la declaración del Señor, yoga-ksemam vahamy ajam.


Fuente: "El Arte del Sadhana" de Srila B.P. Puri Goswami Maharaja.

domingo, 11 de noviembre de 2018

YOGA PARA LOS ÒRGANOS INTERNOS por Srivatsa Ramaswami - parte 2

 Ramaswami enseñando vinyasa
MEDITANDO EN LA MEDITACIÓN

Estaba viendo un programa de la televisión india hace treinta años, justo cuando la tele fue introducida en la India. Era un programa en el que un anciano yogui era enfrentado contra un prestigioso cardiólogo, era virtualmente una guerra. El yogui trataba de impresionar con algunas posturas inusuales que eran tachadas de potencialmente peligrosas por el doctor. Casi todo lo que el Yogui defendía era refutado por el no yogui y pronto el diálogo degeneró. El yogui defendía que Sirsasana incrementaba la longevidad ya que retenía el Amrita en sahasrara, en la cabeza y el experto médico le contradecía diciendo que no había una base científica y la ponía en duda como una pose antinatural y peligrosa que podía provocar un infarto. El Yogui replicó diciendo que el Yoga ha pasado el examen del tiempo desde hace siglos, ha estado en uso desde mucho antes que la medicina moderna se volviera popular. Afortunadamente era un programa en blanco y negro, sino hubiéramos visto la sangre salpicando toda la pantalla.

En las últimas tres décadas las cosas se han vuelto más civilizadas. Ahora los neti, asanas, ejercicios yóguicos de respiración y la meditación, se han vuelto parte del vocabulario médico. Muchas veces los médicos sugieren procedimientos yóguicos, especialmente meditación en muchos desequilibrios como hipertensión, ansiedad, depresión y otras dolencias psicosomáticas.

¡¡Ah!! Meditación. El mundo del yoga está dividido en dos campos: por un lado los entusiastas hatha yoguis que se especializan en Asanas y por otro lado los que creen fervientemente en la meditación como una panacea para curar todos los males. ¿Pero como se debería meditar? Muchos empiezan a meditar y lo abandonan al cabo de días o semanas ya que no ven ningún progreso, la tasa de abandonos es muy alta entre los meditadores. La mente continúa agitada y no entra en la rutina de la meditación, o a menudo uno tiende a echarse pequeñas siestas mientras medita. ¿Por que sucede esto? Por una preparación inadecuada, básicamente uno tiene que prepararse adecuadamente para meditar. Los yoguis mencionan dos sadhanas o procedimientos yóguicos como preparación, son Asanas y Pranayama. Las Asanas como hemos visto anteriormente, reducen Rajas que se manifiesta como falta de descanso en la mente, una capacidad para permanecer enfocado una porción de tiempo adecuada. Pero el otro guna Tamas, tampoco ayuda durante la meditación, se manifiesta como pereza, letargo y pesadez, estados que deberían controlarse para meditar. Patanjali, Tirumular y varios maestros antiguos recomendaban la práctica de Pranayama para reducir los efectos de Tamas. Los Yoguis que siguen las ocho ramas (Ashtanga yoguis) mencionan que Pranayama hace que la mente sea capaz de entrar en Dharana o el primer estado de la meditación.

Pranayama es un prerrequisito importante para la meditación. Hay evidencias de que Pranayama tiene un efecto sobre la salud de todo el sistema. En un artículo anterior ya expliqué los beneficios que la respiración profunda tienen sobre el corazón y el sistema circulatorio. Más allá, cuando se realiza de la forma adecuada cuando se practica correctamente ayuda a hacer circular entre 3 y 4 litros de aire en vez de solo el 1/2 litro que aproximadamente respiramos de forma normal. Esto ayuda a estirar los “sacos” que rodean los pulmones asegurando un excelente intercambio de oxígeno y productos gaseosos residuales. Estos residuos son proactivamente expulsados del sistema mediante la respiración profunda, a la cual se refieren los yoguis como reducción de Tamas.

Por esto, justo después de Pranayama, el yogui se siente refrescado y en calma y está preparado para el primer estado de la meditación que es Dharana. ¿Sobre qué se debe meditar? Muchos trabajos hablan sobre meditar en los Chakras, Mantras, Iconos auspiciosos, diversos Tattvas, dioses, etc. Pero el método de meditación es detallado en pocas palabras. Quizás las más precisas son las de Patanjali en los yoga sutras. Patanjali no solo describe paso a paso una metodología de la meditación sino también los diversos objetos de Prakriti y finalmente el espíritu con el que meditar. Por lo tanto su trabajo debe ser considerado como el más detallado, completo y riguroso sobre la meditación.

La imagen debe ser un objeto auspicioso como la imagen de una deidad favorita. Muchos encuentran fácil enfocar la mente en un mantra elegido. Miles de personas meditan hoy en día en el gayatri mantra visualizando el sol en el entrecejo o en el corazón como parte de su rutina diaria de Sandhyavandana. También es una antigua práctica usada hoy en día meditar en la respiración con o sin el pranayama mantra.

 ¿Como es la técnica?
 Sri Krishnamachaya

El Yogabhyasi empieza la antaranga sadhana o práctica interna llevando la atención a un mismo objeto una y otra vez aún cuando la mente tiende a apartarse del objeto elegido para la meditación. El intento repetido activamente para devolver la mente al objeto una y otra vez, es el primer estado de la meditación (Samyama) llamado Dharana. Incluso cuando uno ha hecho todo lo posible para volver el sistema más sátvico, debido a los Samskaras o hábitos adquiridos, la mente continúa distrayéndose del objeto de la meditación. La mente empieza enfocada en el objeto pero en poco tiempo se distrae en otro pensamiento y de ahí en otro relacionado con el primero y con otro hasta que en breve este tren de pensamientos lleva a un estado donde no hay conexión con el objeto en el que uno empezó fijando la atención. Entonces de pronto el meditador recuerda que uno está divagando y rápidamente lleva la mente de vuelta al objeto y se mantiene en él. Este proceso se repite una y otra vez, este proceso de “domar” la mente y llevarla al mismo objeto de concentración se llama Dharana. Al final de una sesión de 15 minutos, el meditador puede (puede es debe) tomarse un tiempo para revisar la calidad de la meditación. ¿Con cuánta frecuencia la mente se distrajo del objeto de atención y cuanto tiempo estuvo distraída? Y más allá ¿ De que tipo eran los pensamientos que interferían? El meditador debe tomar nota de esto, si los pensamientos son intensos y recurrentes, uno debe hacer el esfuerzo de resolver el tema que interfiere con la meditación de forma repetida. O por lo menos aceptar la situación y mantenerla pero puede decidir hacer esfuerzos para mantener esos pensamientos alejados mientras medita.

Si durante el periodo de Dharana la mente está distraída con demasiada frecuencia y esto no cambia con la práctica, entonces puede querer decir que Rajas sigue dominando y la forma sistemática de reducir Rajas es practicando más Asanas. Por otro lado si rajas se debe a influencias externas uno debe dar especial atención a seguir los Yamas y Niyamas más escrupulosamente. Quizás cada noche antes de dormir uno puede revisar las actividades del día y comprobar si ha violado de forma consciente los preceptos de Yama y Niyama como: “¿ He dañado a alguien con mi acción o palabra o he obtenido satisfacción a expensas del dolor de otras personas o he mentido?” . Por otro lado si uno tiende a quedarse dormido durante la meditación, debería considerar incrementar la práctica de Pranayama y también reducir las interacciones tamásicas, revisar la comida, etc.

Uno entonces puede continuar la práctica diaria y también revisar el progreso diario que le permita hacer los ajustes necesarios en la práctica y en la interacciones con el mundo exterior. Teórica y prácticamente, cuando esta práctica es seguida de forma diligente y regular, lentamente el practicante de Dharana encontrará que la frecuencia y duración de estas interferencias externas empieza a reducirse y un día el abhyasi encuentra que durante todo el tiempo uno permaneció en el objeto. Cuando esto sucede ,cuando la mente está en el objeto momento a momento en un flujo continuo de atención es cuando el abhyasi se ha graduado en el siguiente paso de la meditación conocido como Dhyana. Muchos meditadores se sienten felices de alcanzar este estado, y uno debe continuar con la práctica para fortalecer los hábitos de Dhyana y reducir los Samskaras. El día siguiente puede no estar tan libre de interrupciones, pero Patanjali dice que la práctica consciente lo hará más exitoso “Dhyana heyat tad vrittayah” .Si uno continúa con la práctica por el tiempo suficiente sosteniendo el objeto de la meditación de forma diligente, con suerte puede alcanzar el siguiente estado de la meditación llamado Samadhi. En este estado solo el objeto ocupa la mente y el abhyasi incluso se olvida de si mismo/a.

Naturalmente si uno continúa con la práctica de Meditación, alcanzará la maestría en la técnica de Meditación, casi siempre que el yogabhyasi entre en Meditación, entrará en Samadhi. Una vez que uno obtiene esta capacidad, es un Yogui – técnicamente un yogui competente- y podrá usar este logro para otra fase del yoga que le merezca la pena y avanzar en el Yoga (Tatra bhumishu viniyogah) ,el yogui consumado puede refinarse todavía mas. Un objeto tiene un nombre y uno tiene una memoria de ese objeto mas allá del objeto en si mismo (Sabda artha gnyana). Si un yogui es capaz de refinar su meditación más allá enfocando su atención en un aspecto como el nombre del objeto, dicha meditación se considera superior. De hecho si oye el sonido “gow” (vaca) y el meditador mantiene intencionadamente la palabra “gow” sin atraer la impresión de la vaca a su mente, eso se considera una meditación refinada, también si es capaz de mantener la impresión sin traer la palabra, se considera una meditación más refinada.

El siguiente aspecto después de dominar la meditación, uno debe considerar cuál es el objeto de la meditación. Para los bhakti yoguis es el supremo, de acuerdo con mi maestro , un gran bhakti yogui , solo hay un dhyana o meditación que es bhagavad dhyana o meditar en el supremo. Hay una diferencia entre una persona religiosa y un devoto, un devoto ama al supremo y medita en él durante toda su vida. Los vedas se refieren al Paramatman o supremo y los Bhakti yoguis meditan en el señor supremo.

Los vedas también se refieren a numerosos dioses y uno puede meditar en ellos también. Meditando en el señor supremo uno trasciende el ciclo de la transmigración, al final de la vida del Bhakti yogui, uno alcanza el mismo mundo que el señor (saloka), el cielo, algunos adoptan la misma forma que el señor ,algunos permanecen cerca de él y otros emergen con él. Los puranas , que son la creación más tardía del poeta, buscan personificar al señor y los dioses védicos. Por eso tenemos varios Puranas como Agni Purana, Vayu Purana y aquellos sobre el señor en si mismo como el Bhagavad Purana, Shiva Purana, Vishnu Purana. A lo largo de miles de versos y páginas, la era puránica facilitó la adoración al señor ya que estas historias ayudaban a visualizar al señor como una persona, lo cual era muy difícil en los vedas

Mas tarde, los Agamas hicieron al Señor mas accesible permitiendo que se hicieran ídolos de los dioses y consagrándolos en templos, estos variados métodos ayudaron a la población a permanecer enraizada en la religión y la devoción religiosa.

Así meditar en el icono de la deidad hizo posible que muchos meditaran y veneraran. Por supuesto muchos Brahmanes tradicionales que pertenecían a las prácticas védicas, se apegaron a los fuegos védicos rituales y se abstuvieron de cualquier adoración a la imagen, pero millones de personas encontraron en la adoración de iconos una bendición. Meditar en la imagen de la deidad elegida tanto en un templo como en la propia casa ha permitido evitar la intermediación de la clase sacerdotal. Uno se puede hacer responsable de su propia práctica religiosa, la meditación. La realidad última es adaptada en distintas formas como Shiva, Vishnu, o Padre, madre, el preceptor o incluso un amigo. Algunos meditadores en Iconos, definen meditar en la forma elegida como Dharana, meditar en un aspecto del icono como el pié o la mano como Dhyana y así dan una interpretación distinta a la meditación. Algunos , después de meditar en el icono, cierran los ojos y meditan en la forma que proyecta el ojo de su mente (manasika).

Darshanas como Samkhya y Yoga que no se subscriben a la teoría de un creador, se adhieren al entendimiento de uno mismo como forma de liberación. El ser que es inmutable es pura conciencia después de adquirir la técnica adecuada en la meditación profunda uno puede revelar su verdadera naturaleza y liberarse. Siguiendo este acercamiento, los Samkhya elogian la meditación en cada uno de los 24 aspectos de Prakriti en el conjunto de mente-cuerpo y trascenderlos para conocer directamente la verdadera naturaleza del propio ser. De forma similar, los Yoguis dicen que la verdadera naturaleza del ser se conoce cuando la mente trasciende (Nirodha) los cinco tipos de actividades llamados vrittis para alcanzar Kaivalya, a través de un proceso de meditación cada vez más sutil.

Por otro lado, los Upanishads, mientras están de acuerdo con los otros Nivritti sastras como Yoga y Samkhya en cuanto a lo que a la naturaleza del ser concierne, indican que el ser individual y supremo son uno y meditar en su identidad lleva a la liberación. En ellos se desea que el aspirante espiritual primero lleve una vida disciplinada para conseguir un estado mental sátvico no oscilante. Entonces debe estudiar los textos upanishadicos (sravana), por su análisis (manana) entenderlos y revelar la naturaleza del ser y revelar la naturaleza del ser a través de diversos acercamientos a la meditación paso a paso (nidhidhyasana). Los vedas para suerte del aspirante espiritual, tienen diversas Upanishad vidyas que estudiar y entender desde distintos puntos de vista. Si ir más lejos, el panchakosha vidya indica que el ser verdadero está bajo o entre las cinco koshas (Capas). Puede ser considerado como la conciencia pura que está bajo los tres estados de conciencia de vigilia, sueño y sueño profundo, tal como indica el Pranava (Om) vidya. El entendimiento y convicción de que el ser y el ser supremo son uno y el mismo, es lo que se necesita entender antes de practicar meditación upanishadica siguiendo la interpretación advaita.

Resumiendo, podemos decir que la meditación tradicional garantiza una preparación para que la mente se vuelva irrevocablemente sáttvica y por tanto preparada y capaz de la meditación mas profunda. Después se requiere práctica en un simple objeto hasta que la técnica de meditación es dominada y los Samskaras propicios para la meditación desarrollados. Entonces el Yogui debe fijar la meta de la meditación basada en la convicción de una filosofía sólida: Bhakti, Samkhya, Yoga, Vedanta, Kundalini o si es cómodo en Nirvana o lo que sea.

 Ramaswami
YOGA PARA EL CORAZÓN

Sri Krishnamacharya, mi guru, solía caracterizar el Yoga como una Sarvanga Sadhana o un método útil para todas las partes del cuerpo, no solo los músculos y el esqueleto. Se puede acceder y tratar cada parte del cuerpo, aseguran los yoguis. Por lo tanto, debemos considerar alguna influencia del yoga en el corazón. Una de las perspectivas expresadas repetidamente por mi guru era que el corazón no debe ser forzado, que incluso durante la práctica física de asanas, las pulsaciones no deben aumentar significativamente, lo que marca una diferencia con el acercamiento “aeróbico”. Hay otro aspecto más allá; Hay seis Koshas vitales o “sacos” en el cuerpo que son los seis órganos vitales importantes. El corazón es llamado el Hrydaya Kosha o el saco del corazón que está en la cavidad torácica y es responsable de la circulación sanguínea (Rakta Sanchara) a todos los órganos purificadores como los riñones, los pulmones, etc., y también a los tejidos corporales. El corazón está rodeado por la cubierta o saco de paredes gemelas llamado pericardio que permite que el corazón se mueva suavemente dentro de la cavidad torácica. Este órgano compuesto por tejido muscular está pegado a las paredes pectorales que a su vez están hechas de tejido muscular. Estos músculos debido sobre todo a nuestra posición erguida la mayor parte del tiempo, tienden a descolgarse con el tiempo debido a la gravedad. Este descolgamiento de Hrydaya Kosha, dicen los yoguis, tiene un efecto progresivamente debilitador sobre el corazón, que se vuelve menos eficiente por el lento desplazamiento hacia abajo de su posición inicial. Esta hipótesis del “descolgamiento del corazón” implicó la atención de los Yoguis.

Así que en este artículo, examinemos que hicieron los yoguis antiguos para: 1º. Ayudar al corazón en su función de bombeo y 2º. Corregir el lento declive de su eficiencia debido al descendimiento físico, aunque leve, del corazón y también su elasticidad. Hay dos segmentos de Rakta Sanchara o circulación sanguínea. Primero es el retorno de la sangre al corazón para que este pueda bombear sangre a varias partes del cuerpo incluyendo los órganos purificadores como los pulmones (Svasa Kosha) y riñones. Toda la sangre que es recibida por los diversos músculos y tejidos tendrá que volver al corazón. Los músculos, especialmente los más cercanos a los huesos están parcialmente contraídos todo el tiempo de modo que mantienen un tono, esta ligera contracción ayuda a estrujar algo de la sangre usada hacia el sistema venoso, las venas contienen válvulas que impiden que la sangre vuelva a ser empujada hacia los músculos, mas allá, mientras los músculos se mueven la sangre es empujada hacia la vena principal que transporta la sangre de retorno al corazón. En términos de los músculos más cercanos al esqueleto, los músculos flexores y los extensores en una inervación normal, mantienen un tono constante incluso en estado de reposo. Aunque incluso un “animal de sofá” permite que la sangre circule debido a este fenómeno llamado bombeo sanguíneo, esta circulación no será muy eficiente. Si la sangre de retorno es escasa y menor de lo normal, el corazón tendrá que bombear mas a menudo para impulsar la misma cantidad de sangre en el tiempo requerido. Si este volumen de empuje es incrementado, el corazón podrá bombear con más eficiencia. Bombeará un menor número de veces para circular la misma cantidad de sangre, lo cual de acuerdo con los yoguis ayudará a reducir la tensión en el corazón lo cual es considerado deseable. Hay varias cosas que los Yoguis hacen para mejorar el retorno venoso. Haciendo una serie de Vinyasas podemos exprimir más sangre de las células. En Vinyasa Krama mediante un bien diseñado régimen de Asanas y Vinyasas uno puede trabajar todos los músculos, tejidos y células del sistema esquelético, tanto más ya que hay un acceso profundo al sistema y como la sangre “desoxigenada” es eliminada de los tejidos, entra una sangre nueva y nutritiva.

Lo que es igualmente o mas importante es el efecto de la respiración en este retorno venoso de la sangre. Cuando inhalamos expandimos el pecho, entonces el diafragma desciende y hay un vacío parcial creado en la cavidad torácica, hay un grado de presión significativo entre la cavidad torácica y la atmósfera exterior. Así que mientras el pecho se expande debido a la diferencia de presión el aire corre hacia los pulmones a través de las fosas nasales, tráquea, etc. Normalmente esto sucede en un par de segundos, entonces la inhalación voluntaria para y empieza la exhalación debido a la relajación de los músculos del pecho y algo de aire del pecho sale (digamos unos 500cc de los 5 l. Alojados en el pecho). Esto es una respiración normal.

Lo que es importante en esta conversación es que cuando el pecho se expande, el vacío parcial creado también tiene un efecto en el corazón que ocupa la misma cavidad torácica. La sangre que se mueve lentamente a través de la vena principal, vena cava, es succionada por este vacío parcial y esta succión tiene el efecto de acelerar el flujo de sangre hacia la cámara del corazón. Los yoguis se aprovechan de este fenómeno también llamado el efecto de bombeo respiratorio: aumentando la expansión lenta del pecho, la presión negativa en la cavidad pectoral es incrementada y reteniendo la respiración durante la inhalación (Kumbhaka) se mantiene más tiempo.

Durante la larga inhalación y retención, el efecto de succión es mantenido y el flujo de sangre hacia el corazón es acelerado. Por ello una buena práctica de Pranayama ayuda al retorno venoso de la sangre hacia el corazón. El método de Vinyasa Krama tiene una ventaja adicional, haciendo los diez espectros de vinyasas ayuda a expulsar la sangre usada de todos los músculos y articulaciones , la respiración lenta y sincronizada especialmente durante la inhalación ayuda a impulsar más sangre hacia el corazón. Mientras las Asanas y Vinyasas ayudan a “estrujar” la sangre hacia afuera, la inhalación lenta y profunda , mantiene una presión negativa en la cavidad pectoral durante un periodo de tiempo más largo, ayudando a que más cantidad de sangre retorne hacia el corazón, tanto que cada vez que el corazón late puede bombear más sangre, el volumen de presión aumenta en aproximadamente una hora de práctica de Vinyasa Krama , uno puede hacer unas 100 vinyasas tomando en cuenta los periodos de descanso y mejorará significativamente la circulación sanguínea en todo el sistema. Este método de yoga tiene una marcada diferencia con los entrenamientos aeróbicos. En este tipo de entrenamiento aeróbico, que es lo que sucede cuando la gente practica yoga como un entrenamiento sin ninguna referencia a la respiración lenta, la circulación sanguínea mejora debido al rápido funcionamiento del corazón y los pulmones. Se consigue la misma cantidad de circulación sanguínea por un mayor número de latidos, lo cual según los yoguis es ineficiente y colapsa el corazón.

Más allá. En ese tipo de entrenamientos, el cuerpo crea más residuos y sangre de desecho debido al incremento substancial del metabolismo, mientras que en yoga tal como lo enseñó T. Krishnamacharya, el incremento en el metabolismo es mínimo.

El yoga también se ocupa de la circulación sanguínea hacia los órganos internos. Mientras que las Asanas ayudan básicamente a los músculos del esqueleto, los yoguis han desarrollado métodos por los cuales gran cantidad de músculos y tejidos dentro del cuerpo, son ejercitados de forma que la gran cantidad de sangre que hay en ellos es también expulsada hacia el torrente sanguíneo. La inhalación profunda practicada durante Pranayama, empuja el diafragma hacia abajo y pone una útil presión en los órganos pélvicos y abdominales. Más allá, mucho Yoguis adeptos también aplican Mulabandha y Uddiyana bandha tras la inhalación (reteniendo la inhalación) para conseguir una presión en los órganos internos (abdominales y pélvicos) desde arriba, abajo y la parte frontal, virtualmente exprimiendo más sangre de estos órganos y músculos, de nuevo se aplican bandhas más poderosamente tras la exhalación por lo cual los órganos internos y los músculos son ejercitados, “escurridos” y masajeados.

En Uddiyana Bandha mientras haces bahia Kumbaka (retención en vacío), el yogui adepto como mi Guru es capaz de empujar el diafragma bastante profundo dentro de la cavidad torácica, dando una sana presión externa en los músculos del corazón para exprimir de estos la sangre y dar un suave masaje interno, ayudando en el proceso a mejorar la elasticidad de los músculos del corazón.

Hay otro procedimiento único que los yoguis emplean para el retorno de la sangre al corazón, son las posturas invertidas como postura sobre la cabeza, postura sobre los hombros y todas las vinyasas que componen estas posturas. El corazón está en la parte superior del cuerpo, unos 2/3 con respecto al suelo o más en la posición normal erguida. Mientras que esto ayuda al corazón a bombear de forma eficiente mas sangre a los 2/3 del cuerpo como las vísceras o las extremidades inferiores, el retorno de la sangre al corazón está condicionado por la resistencia gravitacional. Así que las invertidas como Sarvangasana, ayudan a drenar fluidos , especialmente la sangre de las vísceras y las extremidades inferiores. Esto se acentúa haciendo una variedad de Vinyasas en las invertidas. La combinación de vinyasas en las posturas invertidas, respiración sincronizada y el uso de bandhas, ayuda a retornar de forma más eficiente mas sangre de los músculos al corazón y los tejidos por debajo del corazón. De nuevo ejercicios como Kapalabhati, Vathi sara (Agni sara) y bandhas, ayudan en el proceso.

Como he mencionado antes, otra visión fuertemente expresada por mi Guru es que los órganos internos son lentamente desplazados y tienden a descolgarse de su posición original y por lo tanto se vuelven menos eficientes y con el tiempo enferman debido a la pérdida de tono parcial. El tono muscular del corazón es muy bueno cuando uno es joven pero con la edad y la fuerza de la gravedad, empiezan a descolgarse, pierden ligeramente su tono y se vuelven menos elásticos, como el resto de los músculos. Así que los yoguis recalaron en las invertidas o viparitakaranis. Sarvangasana es ideal para el corazón, en esa posición el corazón descansa libremente en la porción superior de la cavidad pectoral bien sostenida y descansada. Quizás por eso se refieren a Sarvangasana como el corazón de las posturas. Una estancia de diez minutos en Sarvangasana con la aplicación de bandhas, ayuda a restaurar (o al menos corregir levemente ) el corazón a su posición original. Se dice que el pranayama que se hace mientras, normaliza la posición neutralizando cualquier sobre corrección durante la inversión. Un profundo Uddiyanabandha y otros ejercicios abdominales como Kapalabhati, vahni Sara, etc., ayudan a masajear y fortalecer los músculos del corazón de forma que este puede continuar bombeando sangre de forma eficiente a todas las partes del cuerpo. Por lo tanto si la condición del corazón es normal, puede ser una buena práctica hacer primero ejercicios para el pecho y los músculos accesorios del tórax. Por favor consultad en mi libro “Vinyasa Yoga" la parte referente a las hastavinyasas del capítulo de Tadasana. Estas ayudan a ejercitar los músculos accesorios de la respiración expanden el pecho de forma significativa. Después practica tantas vinyasas como sea posible para cubrir todas las partes del cuerpo. Mantente en Sarvangasana por diez buenos minutos haciendo una variedad de vinyasas. Es bueno si uno puede hacer postura sobre la cabeza por unos minutos. Haz Pranayama diez minutos precedido por Kapalabhati y acompañado de bandhas. Medita por unos 10-15 minutos para relajar la mente , el corazón y los músculos del pecho. También puedes considerar cantar en alto mantras védicos o laukika como sahasranamas, etc. O leer en alto las escrituras durante 10-15 minutos todos los días. Se dice que la recitación o el rezo son muy eficaces. Hay un mantra védico dedicado al dios Sol (el dios de la salud):

“hrudrogam mama surya harimaananca nasaya”
Oh dios Sol. Deshaz los males de mi corazón y las manchas verdes de mi piel. (Debidas a la mala circulación e inapropiada oxigenación).

Siguiendo las instrucciones de mi Guru, uno debe evitar hacer yoga como un entrenamiento físico ya que eleva sustancialmente el ritmo cardiaco. En el Hathayogapradipika, el autor Svatmarama, citando a otro gran yogui, Gorkshanatha, menciona que el yogui no debe hacer actividades extenuantes (kaaya klesa) y que son perjudiciales para el progreso general en el yoga.

Brahmananda que escribió un lúcido comentario en este texto, da ejemplos de lo que es considerado ejercicio extremo que el yogui debe evitar, da ejemplos específicos como levantar y transportar pesos excesivos y hacer repetidos saludos al sol (bahu suryanamaskara) de forma extenuante y que el yogui debe evitar. Mi maestro también decía que un yogui debe ser delgado (krisa) y sin sobrepeso. Podemos decir que el sobrepeso pone esfuerzo adicional en el corazón.

Los ejercicios aeróbicos son buenos a su manera ya que ayudan a fortalecer el sistema cardiovascular. Aun así el yoga practicado en la forma de Vinyasa krama es la antítesis de los ejercicios aeróbicos. La respiración en yoga reduce deliberadamente el ritmo respiratorio y como consecuencia el ritmo cardiaco, aunque el aerobic y el yoga aeróbico (como los continuos 108 saludos al sol) aumentan significativamente el ritmo respiratorio y cardiaco durante el ejercicio. Mientras que el ejercicio y el yoga practicado como tal ,ayudan a reducir Rajas, también acentúan Tamas. Pero la práctica de vinyasa Krama sincronizando respiración y movimiento seguida de Pranayama , ayuda no solo a reducir Rajas y Tamas. La reducción de esas gunas vuelve la mente clara y fresca o Sáttvica y una mente en calma conduce a un funcionamiento sano del corazón. Por ello sería una política saludable animar a los jóvenes, especialmente adolescentes a practicar yoga, la respiración coordinada con el movimiento, el Pranayama, varios mudras, viparitakaranis y la meditación apropiada, comida sáttvica en cantidad moderada y pueden hacerse cargo de la salud de su corazón para toda la vida.

 Ramaswami enseñando vinyasa krama

LOS NERVIOS DEL YOGA

El cerebro y sus ramificaciones nerviosas forman un sistema importante para el ser humano y de nuevo el yoga tiene algunos procedimientos importantes para ayudar a la eficacia del sistema nervioso, el cerebro, el cordón espinal que contiene las fibras nerviosas, los ganglios, los plexos y los nervios periféricos de este sistema. Acabamos de ver los beneficios que las técnicas yóguicas de meditación pueden traer al cerebro, esto ayuda a crear nuevas conexiones neuronales y reduce las distracciones. Esta técnica de Raja yoga trabaja en el cerebro y lo transforma en un órgano que funciona mejor. Los hatha yoguis a través de la práctica de hatha yoga como Pranayama, viparita karani y algunos mudras, ayudan a mantener buena salud en el cerebro. Como podéis suponer , las dos posturas que realmente ayudan al cerebro son Sirsasana y Sarvangasana.

Mucha gente , cuando empieza a practicar Sirsasana encuentran que su cara enrojece y una corriente de sangre inunda su cara y cráneo. Después de poco tiempo con una práctica regular el cuerpo se ajusta a la nueva postura y autorregula el flujo sanguíneo. Aun así, cuando uno practica esta postura por un tiempo significativo, la circulación de la sangre en el cerebro mejora considerablemente, dado que las venas del cerebro no se dilatan o contraen como otras venas del cuerpo. Esto es muy refrescante para el cerebro y normalmente ocurre una sensación de limpieza. Igualmente importante es que el flujo cerebroespinal que es un líquido incoloro alrededor del cerebro y el cordón espinal, drena y sube hasta la porción superior del cerebro, penetra en los ventrículos y pequeños recesos en el cerebro y ayuda a la nutrición de las células del cerebro. El tercer ventrículo transmite a un pequeño receso a la porción posterior de la glándula pituitaria. La presión del fluido cerebroespinal mientras estamos en Sirsasana, ayuda a la glándula a segregar más hormonas en el fluido cerebroespinal del cual se dice estimula el sistema nervioso simpático. Así que las personas con el sistema simpático débil, pueden beneficiarse de mantener la postura por una cantidad de tiempo considerable. Un sistema simpático débil es considerado como la causa de enfermedades como el Asma. Este ejercicio puede ser útil para aquellos que sufren Asma, el eccema que es su enfermedad prima y su pariente distante la epilepsia puesto que estimula es sistema simpático.

Sarvangasana es similar aunque diferente de Sirsasana. En ella, es el occipital el que se apoya en el suelo en vez de la coronilla y el flujo cerebroespinal entra en el mesencéfalo y la parte posterior del cerebro incluyendo la médula. Estas áreas se ven realmente estimuladas por una larga estancia en Sarvangasana. Se dice que el núcleo del nervio vago es estimulado por la postura lo cual da como resultado la activación del parasimpático, que ayuda a reducir la ansiedad y el insomnio. Mi Guru solía decir que normaliza las funciones sexuales. Por lo tanto una mezcla juiciosa de Sirsasana y Sarvangasana ayudan a crear un buen equilibrio entre los sistemas nerviosos simpático y parasimpático.

El yoga está particularmente dirigido a mantener la integridad de la columna. El cordón espinal tiene aproximadamente 45 cm. de largo en los hombres y 43 en las mujeres. La estructura ósea cerrada de la espina dorsal , protege el relativamente corto cordón espinal, de hecho, el cordón espinal solo se extiende hasta la última de las vértebras torácicas y la cola flota hacia la región lumbar. El cordón espinal está dentro del canal neural (casi el diámetro del pulgar) de la espina dorsal. Los nervios de la espina dorsal emanan a los dos lados por unas aperturas llamadas foramen neural y de allí continúan hacia el sistema nervioso autónomo y a varios órganos. El más leve desplazamiento de las vértebras dará como resultado dolor crónico o agudo. En Yoga el esfuerzo se realiza para mantener la columna vertebral en la posición y movilidad adecuada. Hay fibras de ambos, del sistema nervioso central y del autónomo. Cuando hay algo de presión en los nervios debido al mínimo desplazamiento vertebral, hay dolor que inhibe los diversos impulsos que pasan hacia el cerebro, el cordón espinal, diversos órganos y músculos. Esto se puede comparar a las interferencias telefónicas. En dichos casos las señales no alcanzan adecuadamente los órganos, el cerebro o el cordón espinal de la forma adecuada dando como resultado la ineficiencia de esos órganos. Por ello los Yoguis tienen especial cuidado en ejercitar , movilizar y flexibilizar la columna en la forma adecuada, los ejercicios están diseñados para prevenir cualquier presión vertebral en los nervios manteniendo un espacio intervertebral saludable. Y por ello estos ejercicios para la columna, ayudan a la circulación de la sangre y el flujo cerebroespinal que nutren los nervios de la columna. También sugieren estirar los músculos de la columna para soportar mejor la espina dorsal. Paschimottanasana como su nombre indica cumple admirablemente este propósito.

Los movimientos para la columna incluyen inclinaciones a los lados, hacia delante, curvar la espalda hacia delante y hacia atrás y por supuesto torsionarla. Esto debe hacerse en diferentes posturas como se hace de forma habitual en Vinyasa Krama. Una de las sencillas secuencias que ayuda a conseguir esto son las Hasta vinyasas y ejercicios torácicos en Tadasana, que incluye estos movimientos. 

Este estiramiento de la columna se verá realzado si uno practica la gama de vinyasas en las posturas invertidas como Sarvangasana y Sirsasana. El cordón espinal está dentro de la región torácica de la columna. Así cuando movemos los brazos y hacemos los diversos movimientos, la columna en la región torácica no se estira ya que la caja torácica se mueve arriba y abajo como una unidad. Los discos intervertebrales en la región de la columna torácica son mucho más finos que en la zona cervical y lumbar. Como resultado hay menos movimiento en esa zona. Los yoguis han encontrado una forma única de estirar esta zona, esto se consigue haciendo los movimientos con una respiración profunda, especialmente la inhalación. Cuando inhalamos profundo, el pecho se expande a lo ancho, de delante a atrás y de arriba a abajo lo cual ayuda a estirar la región torácica y a mantener un buen espacio intervertebral para movilizar y liberar los nervios. De nuevo el método de Vinyasa Krama de hacer Asanas con una buena respiración tiene una ventaja adicional. Una parte de práctica de Pranayama especialmente Nadi Sodhana (limpieza de los nervios) con un sencillo y seguro Jalaldarabandha, debería ser útil para el cordón espinal. La inhalación pranayamica profunda y la larga retención en lleno (1.4.2) tras la inhalación (antah kumbhaka) beneficia directamente los nervios dentro de la columna. Así cuando haces inhalación profunda, retienes el aire dentro y estiras la espalda, la propia respiración funciona como una tracción interna de la columna torácica.


Fuente: artìculo original de Srivatsa Ramaswami, traducido al español por Blanca San Roman.
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